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Cs pregunta al Gobierno sus planes para administrar dosis de refuerzo a vacunados

El Grupo Parlamentario de Ciudadanos ha presentado una pregunta por escrito en el Congreso para conocer los planes del Gobierno en la posible administración de una dosis de recuerdo a los vacunados contra la COVID-19.

«Pese a la falta de consenso sobre la necesidad de una tercera dosis, la ciudadanía merece conocer los planes del Gobierno sobre la posibilidad de administrarla, si esta tercera dosis será ofrecida a toda la población diana o cómo esta tercera dosis interactuará con el Certificado COVID-19 de la Unión Europea y, por tanto, con la posibilidad de ejercer la libertad de movimiento tanto en el territorio nacional como a otros países de la Unión», explica el grupo naranja en su pregunta por escrito al Ejecutivo.

Ciudadanos recuerda que algunos países, como Estados Unidos o Israel, ya han avanzado que comenzarán a administrar una tercera dosis a su población, al menos a los mayores de 60 años, aunque no han trascendido detalles sobre plazos y fechas. Se barajan por las autoridades sanitarias como posibilidades el final del verano o el otoño, pero en cualquier caso siempre se realizaría antes de que llegue el invierno, temiendo que pudiera haber un repunte de la enfermedad para entonces.

Alemania, por ejemplo, sí ha anunciado que comenzará a administrar una tercera dosis de la vacuna a partir de septiembre. Otros estudios apuntan que sería posible combinar la vacunación contra la COVID-19 con la campaña anual de vacunación contra la gripe, que actualmente se administra a profesionales sanitarios y personas vulnerables.

Por el contrario, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recordado que aún no hay evidencias de que una tercera dosis sea necesaria en el corto plazo, por lo que ha animado a las economías industrializadas a donar dosis de las vacunas a los países menos desarrollados, cuyos niveles de vacunación aún son muy incipientes.

Los partidarios de esta opción recuerdan que las poblaciones con poca proporción de su población vacunada pueden actuar como reservorio para el SARS-CoV-2, facilitando así que mute y puedan aparecer nuevas variantes más contagiosas y más efectivas a la hora de atacar organismos vivos, como son el caso de las variantes Delta y Gamma.