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Bechamel: los ingredientes que necesitas para que no tenga ni una pizca de grasa

La salsa bechamel es la más utilizada en la cocina para preparar una gran cantidad de platillos salados. Esta salsa es por así decirlo, la crema pastelera de los platillos salados; ya que donde está presente, los platos se llenan de cremosidad y de un sabor emblemático que acompaña y combina con todo.

Con una rica bechamel puedes hacer un relleno para unos divinos canelones, una cubierta cremosa para unos vegetales gratinados y por supuesto las croquetas más divinas, crujientes y cremosas con las que puedas soñar.

Si bien esta salsa es muy versátil y además muy deliciosa, contiene ingredientes que son considerados toda una bomba calórica. Y cuando deseas rebajar un poco las calorías presentes, es posible utilizar leche desnatada y conseguir una bechamel un poco más ligera. Pero… ¿Qué hacer cuando se desea una salsa bechamel sin nada de grasa?

La salsa bechamel, llena de sabor, cremosidad y calorías

Bechamel para tu lasaña.

Si bien la salsa bechamel es perfecta para acompañar gran cantidad de platillos y otorgar una cremosidad divina a todo lo que toca, esta se encuentra cargada de calorías y algunos ingredientes no recomendados para todos. Por esta razón, diversas versiones han surgido de esta salsa y en la actualidad es posible disfrutarla aligerando un poco la carga.

Generalmente, uno de los ingredientes que más causa preocupación en torno al número de calorías es la harina. En la búsqueda de sustituir la harina, se han comenzado a emplear otros almidones, tales como la harina de arroz, la espelta o incluso la harina de los garbanzos.

Con relación a la leche como medio líquido para hacer la salsa, esta se ha logrado sustituir de manera perfecta por leches vegetales o desnatadas; así como también por caldos de vegetales que otorgan un sabor magnífico cuando se busca hacer por ejemplo un rico gratinado de verduras.

Es así, como buscando la manera perfecta de disminuir calorías, se ha llegado a sustituir la mantequilla por aceite de oliva suave o aceite de girasol. Logrando de esta manera, una salsa más ligera y de variados sabores. Ahora bien, ¿cómo hacerla sin nada de grasa?.

Aunque parezca algo difícil de lograr, puedes hacer una divina salsa bechamel sin ningún tipo de materia grasa añadida y ya te lo voy a contar para que puedas hacerla de la mejor manera.