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Cómo quitarse un diente

¿Dolor de diente? Probablemente sea una caries o quizá es porque haya que sacarlo. Y es que específicamente en los niños, algunas veces el dolor es muestra que se va aflojando y que este debe ser removido.

En el caso de los adultos, cuando un diente duele también es probable que sea por caries, daños (es decir que se haya partido) y este debe ser sacado. Pero solo en extremos casos es que los odontólogos retiran piezas. De lo contrario pueden arreglarlas.

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Desde siempre se ha tenido la cultura de instruir a los más pequeños que después de cada comida se debe cepillar. Esto a fin de evitar caries y malestares dentales que pueden ser leves o intensos de acuerdo a la lesión.

Algunos dolores dentales son producto de caries, piezas rotas, y otras causas. Aunque muchos no padecen de dolores cuando se ha aflojado un diente, algunos otros si. Por esta razón gran parte de los padres lleva a los pequeños a los centros odontológicos , para revisar. Y que sean los especialistas quienes retiren el diente cuando se está en periodo de mudar.

Pues debido a que algunos niños son muy sensibles o sienten dolor, los padres no se arriesgan a retirar el diente flojo. Sin embargo, hay quienes se animan y no pasa nada. De hecho, con el paso del tiempo se vuelven expertos en sacar diente.

¿Cómo sacar un diente sin dolor?

¿Cómo sacar un diente sin dolor?

A todos aquellos padres que aún no se arriesgan y a los otros grupos que si se han arriesgado, es bueno recordar que todo es parte de la tranquilidad que se tenga al momento de retirar el diente. Si estas nervioso, el niño lo estará o si estas asustando es probable que el miedo lo sienta el pequeño.

Trata de estar calmado, no ocurrirá nada malo y mantén la seguridad de manera que el pequeño esté tranquilo. Y sepa que el diente flojo estará en buenas manos y sin rastro de dolor alguno.

En el periodo que va desde los 6 hasta los 12 años de edad, gran parte de los niños cambia su dentadura temporal por la definitiva. En este proceso, los llamados dientes de leche van perdiendo poco a poco la raíz.

Es decir que poco a poco el diente se comienza a aflojar y finalmente se cae al ejercer fuerza sobre ello. Es cierto que hay infinidad de dudas al respecto, pero es un proceso sencillo.

Este diente de leche se afloja debido a la pérdida de raíz que experimentan. Las raíces se van desintegrando a medida que los dientes permanentes, que se han desarrollado en el interior de la encía, se aproximan al borde de esta con intenciones de salir a la superficie.

Es un proceso completamente natural y sencillo. La duda que puede surgir es sobre la forma correcta para retirar el diente.

Puntos a tener en cuenta

Puntos a tener en cuenta

Es preciso destacar que pueden pasar varias semanas, e incluso meses, desde el momento en que el diente se empieza a mover hasta que llega el momento para quitarlo. Solo y únicamente cuando el diente está completamente flojo es que se puede comenzar a ejercer presión, de lo contrario y aún con el diente duro puede ocasionar una herida y dolor al niño.

Si bien es cierto que los pequeños tienen curiosidad y muchas veces comienzan a aflojarse por su cuenta el diente, no hay que alarmarse. Pues esto básicamente es un beneficio ya que puede acelerar el proceso de la caída del diente.

Es necesario que el pequeño sepa que solo debe aflojarse el diente con la lengua y no con los dedos. Si se deja que afloje con los dedos se corre el riesgo de infecciones en la boca y puede ser peor la situación.

Un diente listo y perfecto para el ratón Pérez

Un diente listo y perfecto para el ratón Pérez

Tenga en cuenta que cuando el diente esté completamente flojo, puede comenzar el proceso para quitarlo. De lo contrario no ejerza fuerza ni presión , pues podría ocasionar una herida o un dolor fuerte.

De acuerdo a la Academia Americana de Pediatría, el método más recomendado en la actualidad es muy simple. Con una gasa, un pedazo de papel higiénico o un pañuelo descartable, tomar con firmeza el diente y dar un tirón seco hacia fuera.

Es sabido que el método más tradicional era usando un hilo o cuerda, con la que se hacía un pequeño lazo y se tiraba del diente para extraerlo. Hoy en día, esa práctica está fuera de las recomendaciones, entre otras cosas porque podría generar temor en el pequeño.

Sin embargo, algunos niños lo llevan bien y hasta les puede resultar divertido. Siempre y cuando el diente esté lo bastante flojo, no representa mayores riesgos.

Tras la extracción del diente, con frecuencia se produce una pequeña hemorragia. En ese caso, hay que indicar al menor que se enjuague la boca, colocar luego una gasa sobre la encía y pedirle que la muerda durante unos minutos (lo que tarde la sangre en coagular y cicatrizar.