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Castilla y Léon cierra el ocio nocturno a las 2, con limitación de aforos

La Junta de Castilla y León ha aprobado que el cierre del ocio nocturno sea a las 2 de la madrugada, admitiendo al último cliente a la 1, y se eliminará el consumo en barra o de pie en estos locales, que tendrán un aforo de un tercio y no podrán utilizar sus pistas de baile, además de limitar a diez la ocupación en mesa.

Las peñas permanecerán también cerradas, dada la alta incidencia del COVID-19 entre los jóvenes, y en aquellos locales distintos de salas de fiesta y discotecas –bares especiales, pubs o karaokes–, el aforo será del 50 por ciento en locales de más de 40 clientes y del 75 por ciento si tuvieran menos de 40.

Las nuevas medidas, que entrarán en vigor este viernes, afectarán únicamente al interior de los locales de ocio nocturno, ya que Igea ha precisado que las terrazas mantendrán sus horarios en base a sendas normativas municipales.

Así lo ha anunciado tras el Consejo de Gobierno el vicepresidente y portavoz de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, quien ha concretado que las medidas estarán vigentes 14 días.

Asimismo, ha informado de que se han dado instrucciones a los delegados de la Junta y se ha remitido una carta a la Federación Regional de Municipios y Provincias (FRMP) para solicitar la máxima colaboración en el cumplimiento de las normas a los alcaldes, a quienes ha pedido «evitar a toda costa la celebración de eventos multitudinarios».

Igea ha acusado, además, un aumento de las hospitalizaciones, más de la mitad de las cuales son de menores de 50, lo que ha llevado a la Junta a dictar estas «medidas especiales» dirigidas específicamente a los sectores de población donde entiende que se concentra la infección y el aumento «espectacular» de la incidencia, en referencia a la franja de entre 15 y 29 años, donde la incidencia está «completamente disparada».

Preguntado por la decisión se la Junta de reducir el horario de apertura del ocio nocturno en lugar de decretar su cierre total, Igea ha aseverado que quiere «evitar hacer daño a quien no supone un problema», ya que el sector de población más afectado ahora por el Covid-19 «no es el que acude a restaurantes, al turismo rural o a mucha parte de la hostelería». Por tanto, ha afirmado que «no tiene sentido hacer más daño» del que considera que es «útil», pues, de lo contrario, cree que solo contribuiría a trasladar el ocio de los bares a otros entornos menos seguros y reglados.

«No queremos que se produzca el desplazamiento, preferimos asegurarnos que lo que se realiza de ocio es dentro de las condiciones que creemos más seguras y es más seguro un señor en una mesa donde está vigilado el aforo que 20 señores en la casa de otro sin mascarilla», ha explicado, consciente de que «es evidente que lo más fácil es cerrarlo todo, pero dejar a la gente en la calle no tiene sentido».

En este sentido, ha lamentado que el Gobierno central haya decidido «salirse de la ecuación» y renunciar a ejercer sus responsabilidades, lo que, a su juicio, «coloca al país en una dificilísima situación a ojos de Europa y del resto de actores internacionales, que no acaban de entender esta política de elusión de responsabilidades».

Por otro lado, Igea tampoco contempla como solución cambiar la estrategia de vacunación para adelantar la dosis a los jóvenes, ya que eso implicaría «quitársela» a otro grupo. «No vamos a quitársela a unos para ponérsela a otros; eso es engañar a la población y si el presidente, Pedro Sánchez, propone eso pretende que engañemos a la población. Para eso ya está él», ha zanjado.