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Normalidad en Pamplona salvo una intervención en la calle Calderería

La Policía Municipal de Pamplona ha tenido que desalojar este lunes por la tarde la calle Calderería porque se había concentrado un número elevado de personas pese a la suspensión de los Sanfermines. Una vez desalojada la calle, se ha vuelto a permitir el acceso de personas garantizando que no había aglomeraciones.

Por lo demás, según han informado desde Policía Municipal de Pamplona, la jornada, que debería haber sido la del inicio de Sanfermines, suspendidos por la pandemia, está transcurriendo con normalidad sin que se estén produciendo grandes concentraciones de personas.

Sí se ha constatado movimiento en la calle y muchos ciudadanos vestidos de blanco y rojo, así como actividad en las terrazas de hostelería, cumpliendo con las condiciones de distancia previstas.

El alcalde de Pamplona, Enrique Maya, ha pedido a la ciudadanía que actúe desde «la máxima responsabilidad» a partir de este martes, día en el que deberían haber comenzado los Sanfermines de 2021.

«No hay fiestas de San Fermín. Lo tuvimos que decir hace un año y para rato pensaba que un año después íbamos a estar en la misma circunstancia, pero así han venido los acontecimientos», ha afirmado Enrique Maya.

La Casa Consistorial de Pamplona tiene operativo desde primera hora de este martes un Puesto de Mando Avanzado a través del que se coordinan esfuerzos entre Policía Municipal, Policía Foral, Policía Nacional y Guardia Civil para que todo transcurra con normalidad.

Según lo acordado en la Junta Local de Seguridad el pasado mes de junio, este puesto podría también activarse los días 7, 9 y 10 en caso de que las circunstancias lo aconsejen.

El Puesto de Mando Avanzado está ubicado en la planta tercera del edificio (sala de comisiones), en la misma localización en que se dispuso en el operativo preparado en 2020.

En ese espacio trabajan agentes de diferentes cuerpos con ordenadores y pantallas conectados a cámaras de vigilancia dispuestas en las zonas donde se pudieran producir aglomeraciones o concentraciones.

Los cuerpos policiales colaborarán para controlar calles como Jarauta, San Nicolás-San Gregorio, Navarrería, Estafeta, Calderería, García Castañón y avenida de Roncesvalles-Plaza de Toros. El consumo de bebidas deberá realizarse en el interior de los locales o en las terrazas. Cuando esas zonas presenten un nivel de afluencia que impida mantener las debidas medidas de seguridad, se cortarán los accesos.

Estos dispositivos de seguridad buscan el cumplimiento de la normativa sanitaria vigente, especialmente en lo relativo a medidas de higiene, distancias, aforos, horario, vía pública, establecimientos, actividades y ocio. Además, el operativo se centrará en la prevención de agresiones o abusos que puedan derivarse al amparo de mayor presencia de personas en la vía pública y al control de la conducción de vehículos bajo la influencia del alcohol.

Se recomienda a los establecimientos de hostelería que en caso de que vean que no se cumple la normativa en sus locales, soliciten la presencia de los cuerpos policiales llamando al 092, no para tramitar expedientes sancionadores, sino para facilitar el restablecimiento de la normalidad.