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Los sedimentos arrastrados por la DANA de 2019 afectaron a los fondos marinos del entorno

A lo largo de dos campañas desde el pasado abril, el equipo formado por técnicos del Centro de Buceo de la Armada Española (CBA), arqueólogos de las universidades de Cádiz y Murcia y un oceanógrafo de Cartagena Oceanographic Research Institute (CORI) han estudiado en las aguas de la ciudad portuaria los efectos causados por la DANA de 2019 en el patrimonio natural y cultural subacuático.

Los trabajos evalúan el deterioro del patrimonio desde una perspectiva pionera que pretende establecer un protocolo de actuación para la protección del Patrimonio Cultural Subacuático (PSC).

Según informaron fuentes del CORI en un comunicado, a través de este proyecto se ha confirmado que los sedimentos arrastrados por la riada durante la DANA también pudieron afectar a los fondos marinos del entorno, así como al patrimonio que se encuentra en la zona.

Durante la investigación, pionera en la Región de Murcia, se han utilizado equipos de Sónar de Barrido Lateral (SBL), Robots submarinos (ROV), Sonar de mano, Perfiladores de Sedimentos (SBP) y cámaras submarinas de alta resolución, y servirá también para rastrear nuevos puntos de interés arqueológico subacuático donde se sospecha habría restos de gran importancia histórica que ayudarían a mejorar el conocimiento actual del tráfico marítimo del histórico puerto de Cartagena.

Para llevar a cabo la investigación, el Centro de Buceo de la Armada puso a disposición ocho buzos capitaneados por el Teniente de Navío Ignacio Zaragoza, así como todos los equipos y recursos necesarios para poder hacer las inmersiones y tomas de datos. Además, se ha contado con la embarcación Betsaida de la Universidad de Murcia.

Los análisis están coordinados por el doctor en Arqueología Náutica y Subacuática y profesor de la Universidad de Cádiz Felipe Cerezo Andreo y el catedrático de la Universidad de Murcia Sebastián Ramallo Asensio, experto en la ciudad romana de Cartagonova.

Todo el proyecto ha sido ideado y coordinado por el doctor Francisco López Castejón, oceanógrafo y fundador del Cartagena Oceanographic Research Institute (CORI), y cuenta con el apoyo de la Fundación Primafrío.

Los resultados de la investigación servirán para poder determinar las causas y efectos de los daños ocasionados sobre el patrimonio sumergido por la actividad humana, unido a fenómenos meteorológicos extremos como las DANAS.

El trabajo realizado durante este proyecto está siendo registrado audiovisualmente y servirá como documental de divulgación histórica y científica del patrimonio subacuático regional, así como de las costumbres y formas de vida de la ciudad de Cartagena.

El pasado jueves se realizó una presentación de los resultados preliminares en el Museo ARQUA, que colaborará en el futuro en la interpretación de los datos, especialmente del pecio Cartagena 1.

Este barco de época romana transportaba aceites y vinos para los esclavos que trabajaban en las minas existentes en la zona, naufragando en su entrada al puerto de Cartagena, y permaneciendo en un notable estado de conservación hasta nuestros días.

En estos últimos días se ha estado trabajando por parte de investigadores de la Universidad de Cádiz, CORI y la Universidad de Murcia sobre la zona de estudio utilizando quipos geofísicos que permiten evaluar el enterramiento que sufre el patrimonio y la cantidad de sedimento que pudo haber aportado la DANA de 2019 y otros episodios similares a el fondo marino.

Se prevé que debido al cambio climático estos episodios extremos sean cada vez mas frecuentes, por lo que es importante documentar correctamente el patrimonio sumergido existente, que pueda ayudar a su protección.

Esta investigación ha permitido identificar importantes deterioros a causa de la basura que actualmente se está acumulando en el pecio, en dónde se puede encontrar: botellas, cubos, cabos y plásticos, entre otros.

Se ha podido comprobar que el Patrimonio Cultural Subacuático está siendo afectado por la acumulación de basura submarina. Los investigadores seguirán trabajando estos meses para realizar un diagnóstico de los daños.

En una segunda fase del proyecto, y en colaboración con las instituciones encargadas de la gestión y protección de este patrimonio, se espera establecer un protocolo que permita la protección y salvaguarda de este patrimonio.