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Vestager destaca la labor «pionera» de España en derechos digitales

La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, ha destacado este lunes en el Mobile World Congress la labor «pionera» de España en materia de derechos digitales y ha mostrado su voluntad de aprender y trabajar sobre ella.

Vestager ha enviado un mensaje en vídeo a un foro sobre humanismo digital celebrado en el marco del Congreso, que empieza este lunes en Barcelona, en el que ha señalado que si los ciudadanos no confían en la tecnología, «no importa lo lejos que (la tecnología) vaya».

Para la comisaria, Europa tiene claro que las tecnologías «deben servir a propósitos humanos y ha destacado que espera que antes de final de año Parlamento y Comisión aprueben una declaración conjunta que sirva de marco para la creación de la ciudadanía europea.

La política ha llamado a los asistentes a participar en la consulta pública sobre estos asuntos que tiene abierta Bruselas hasta el 2 de septiembre.

Además, ha destacado la importancia de crear mecanismos globales para definir un modelo de economía digital basado en los principios de democracia.

En esa línea, ha destacado los trabajos realizados con Estados Unidos, Corea del Sur, Japón e India y ha destacado la importancia de «rebalancear las cadenas de suministro críticas» para poder confiar en ellas «incluso en tiempos de crisis».

Asimismo, ha remarcado la necesidad de que Europa intensifique sus labores para terminar con la brecha digital y fortalecer el respeto a los Derechos Humanos en países en vías de desarrollo, dos acciones que para la comisaria europea son «dos caras de la misma moneda».

EL CIERRE DE LAS BRECHAS DIGITALES

Precisamente, el cierre de las brechas digitales ha sido el tema central de la mesa redonda previa del evento organizado por Digital Future Summit.

El director general de GSMA, Mats Granryd, que ha introducido la charla ha recordado que se espera que las operadoras inviertan 900 millones de dólares (754 millones de euros) en redes hasta 2025.

Entre otros puntos, Granryd ha llamado la atención sobre la cantidad de personas que eligen no conectarse a Internet aún pudiendo, que se mantiene estable en 3.300 millones.

Christoph Steck, Director de Políticas Públicas e Internet de Telefonica, ha apuntado a que la pandemia ha convertido a la sociedad en digital, pero al mismo tiempo ha agrandado la brecha para quienes menos tienen en zonas como Latinoamérica, donde millones de niños no han podido asistir a la escuela.

Para Steck, es necesario encontrar las «políticas correctas» para llevar «la conectividad a la gente» y asegurarse de que no se abusa del uso de datos.

Asimismo, ha destacado que las compañías «pueden» y «tienen que» hacer más, ya que los cambios son tan rápidos que exigen a todos los actores «hacer un gran esfuerzo.

En esta línea, Markus Reinisch, vicepresidente para Políticas Públicas de Facebook para la región de Europa, Oriente Próximo y Asia, ha señalado la importancia de medir las brechas digitales para poder mejorar en este campo.

Reinisch ha asegurado que Facebook está buscando recortar estas brechas en numerosos ámbitos como el de género, un espacio donde dice que la empresa está tomando medidas para promover a las mujeres y que estás se sientan seguras en el lugar de trabajo.

El directivo de Facebook ha puesto en valor el esfuerzo inversor de las empresas de telecomunicaciones y ha llamado a hacer proyectos conjuntos entre distintos socios, ya que ha señalado que existen desafíos como el suministro de materiales que «no son pequeños».

Por ello, también ha llamado a diseñar nuevos estandars para crear redes de acceso abierto.

Un punto de vista distinto ha mostrado la cofundadora de la Alianza para los Algoritmos Inclusivos, Renata Ávila, que ha señalado que no habrá inclusión si los datos están «en manos de unas pocas empresas».

Ávila ha denunciado que el sector privado tiene «bloqueados» el material básico para resolver el problema de inclusión, los datos, y mientras lo mantengan, no habrá inclusión «real».

La académica de Stanford se ha preguntado de manera retórica: «¿quién puede diseñar la tecnología fuera del mercado», en alusión a este control por parte de firmas privadas de la mayor parte de los datos que, en su opinión, es necesario para «diseñar el futuro» de la sociedad.