Marlaska quiere «devolver la decencia» a Interior tras la etapa del PP

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado este martes en el Senado que su cometido es «devolver la decencia» a este departamento tras la última etapa del PP, rechazando la posibilidad de que deje el cargo tras la sentencia sobre el coronel Diego Pérez de los Cobos que, ha recordado en varias ocasiones, no es firme. «No voy a dimitir por más que ustedes hagan ruido», ha dicho.

Grande-Marlaska se refería de esta forma en una interpelación de Ciudadanos en el Senado, tras una pregunta del PP y una mención de Vox en la línea de exigir que deje el Ministerio del Interior por la sentencia del juzgado de lo contencioso-administrativo de la Audiencia Nacional que anula el cese del coronel Pérez de los Cobos cuando era jefe de la Comandancia de Madrid.

«La respeto pero participo que no estoy de acuerdo», ha señalado Grande-Marlaska sobre este fallo, recordando que será recurrido y que cree que tiene razón al alegar pérdida de confianza: «Creo que el cese fue realmente justo, legal, ponderado y adecuado a las circunstancias de formar equipo en parámetros de confianza, de profesionalidad y de ejemplaridad, y ahí es donde estuvimos el conjunto del equipo».

Como antes en la respuesta al PP, el ministro del Interior ha repetido que el cese de Pérez de los Cobos se encuadró en una pérdida de confianza relacionada con un informe judicial sobre el 8M y el inicio de contagios de coronavirus en Madrid, pero no por su contenido en sí, sino por las «filtraciones que nunca son inocentes, y menos en cuestiones de máxima sensibilidad» ya que, según él, «rompen el imperio de la ley» al provocar indefensión.

«BATIÓ EL RÉCORD DE LA INFAMIA»

La senadora de Ciudadanos María Ponce Gallardo le ha recordado que el 31 de marzo «batió el récord de la infamia» por la sentencia del coronel Pérez de los Cobos, la defensa de la ‘patada en la puerta’ ante fiestas que contravienen la normativa para hacer frente al Covid-19 y el acercamiento del etarra ‘Txapote’, «el monstruo que asesinó a Miguel Ángel Blanco». También ha citado la crisis migratoria o la paralización de las vacunas para policías en Cataluña.

«Usted es la portavoz de lo que queda Ciudadanos, aunque quizás está buscando ya otro lugar donde cobijarse«, le ha respondido el ministro a la senadora de Ciudadanos, a la que ha afeado que tratara de «apropiarse» del sentir general de policías, funcionarios de prisiones y asociaciones de víctimas del terrorismo.

Según Grande-Marlaska, todas las peticiones de dimisión formuladas contra él son por tratar de formar equipo, citando los casos de los coroneles de la Guardia Civil Pérez de los Cobos y Manuel Sánchez Corbí, al que apartó de la Unidad Central Operativa (UCO), en este segundo caso contando con el respaldo judicial.

«Tengan un poco de cuidado y respeto al conjunto de poderes judiciales. ¿Le está diciendo usted lo que tienen que dictar?», le ha preguntado a la senadora, insistiendo en que aún no se ha presentado el recurso por el cese de Pérez de los Cobos, el exjefe de la Comandancia de Madrid.

BROMA POR SER VASCO

Grande-Marlaska ha restado importancia a las peticiones de reprobación contra su gestión al frente de Interior. «Los vascos somos aficionados a batir un récord», ha comentado de forma irónica.

La senadora de Ciudadanos le había recordado antes la polémica por las agresiones que sufrieron dirigentes de la formación naranja por «bandas de extremistas» en una manifestación por el día del Orgullo Gay en Madrid, unos ataques que «justificó» como ministró «fabricando un informe policial».

Grande-Marlaska ha contraatacado citando los puestos de libre designación apartados del Ayuntamiento de Madrid, donde gobierna PP y Ciudadanos, para «evitar presiones de la ultraderecha». Además, ha mencionado la polémica con el Gobierno de Mariano Rajoy por los «informes a medida», la conocida como ‘policía política’ o el uso de fondos reservados sin control judicial.

También se ha preguntado por qué Ciudadanos no se quejó cuando el PP destituyó a la «cúpula policial que venció a ETA» tras llegar al Gobierno Mariano Rajoy, semanas después del cese de la actividad armada de ETA anunciado con Alfredo Pérez Rubalcaba como ministro del Interior.