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Los 3 pasos para hacer una tortilla de patatas perfecta en menos de 10 minutos

La tortilla de patatas es una receta española de las más populares y fáciles, quizás su popularidad se debe a esa facilidad, y lo fácil que puede resolver una comida o una cena.

Para todos los gustos

Para todos los gustos

La tortilla de patatas o tortilla española es uno de los platos por excelencia de la gastronomía española.

Gusta a mayores y pequeños y se prepara en casi todas las casas, y como todas las recetas populares cada uno prepara la tortilla de patatas a su manera: unos con cebolla, otros sin cebolla, jugosa, muy hecha…unos caliente recién hecha y otros fría y hasta puedes usar las claves según Arguiñano para que te salga fantabulosa.

Ingredientes para 4 personas

  • 5 huevos
  • 500 g de patatas
  • 1 cebolla
  • Sal
  • Aceite de oliva extra virgen

Tortilla de patatas con o sin cebolla

Tortilla de patatas con o sin cebolla

Un dilema al que nos enfrentamos a hacer una tortilla de patatas es decidir si la vamos a hacer con cebolla o no.

Otra alternativa es hacerla añadiendo pimientos verdes, que también le dan un sabor muy especial.

Elaboración

Primer paso: cortar y freír las patatas y la cebolla

Pelamos y lavamos las patatas, las cortamos en rodajas finas al igual que la cebolla.

Ponemos ambas cosas en una sartén y cubrimos de aceite de oliva virgen extra, dejamos que se hagan a fuego medio-suave hasta que comiencen a dorarse.

Sabremos las patatas están hechas cuando comiencen a romperse, con la paleta. Para que la tortilla esté jugosa es importante que las patatas se hagan bien y se confiten, porque no hay nada peor que una tortilla con las patatas medio crudas.

Segundo paso: mezclar con los huevos

Las sacamos de la sartén y escurrimos bien. Ponemos en un cuenco grande, aparte batimos los huevos y los añadimos a las patatas y a la cebolla, añadimos un poco de sal y mezclamos.

Dejamos un par de minutos que se mezclen bien. Aquí hay quien prefiere dejar las patatas enteras y quien prefiere machacarlas un poco con la paleta para que se mezclen bien con el huevo.

Tercer paso: cuajar la tortilla

Ponemos en la sartén un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra y vertemos todo.

Al principio rompemos un poco, como si fuéramos a hacer un revuelto, luego vamos dándole forma por los bordes. Cuando veamos que ya está cuajada por abajo ponemos un plato o una tapa encima de la sartén y le damos la vuelta rápidamente.

Ponemos de nuevo la sartén en el fuego y deslizamos la tortilla desde el plato a la sartén.

Dejamos unos minutos más (2 o 3 si te gusta más cuajada, menos si te gusta jugosa) para que se termine de hacer y ya tenemos lista nuestra tortilla de patatas.

Tortilla de patatas jugosa o cuajada

Tortilla de patatas jugosa o cuajada

Aquí, como con la cebolla hay mucha división de opiniones. Hay quien prefiere la tortilla de patatas muy jugosa, con el huevo dentro apenas cuajado y quien la prefiere más cuajada.

Te vamos a explicar cómo debes hacerla en cada caso:

Tortilla de patatas jugosa

En ambas opciones el paso de las patatas es el mismo, os recordamos de nuevo que deben estar muy blanditas y casi confitadas en el aceite. Para hacer la tortilla más jugosa por dentro es importante que, una vez mezclada con el huevo sigas los siguientes pasos:

  • Utiliza una sartén más pequeña y honda, sin que el calor de la sartén llegue al centro. Si utilizáramos una sartén más plana y amplia, el calor llegará por igual a la parte superior que al centro, cuajando el huevo inmediatamente, por lo tanto nuestro primer consejo dirigido a la sartén.
  • Una vez vuelques las patatas con el huevo, sube el fuego a buena temperatura para que se cuaje rápidamente el exterior, y en un minuto más o menos sigue los pasos para darle la vuelta, dejándola tan solo un minuto más por el otro lado.

Tortilla de patatas cuajada

Por el contrario si quieres hacer la tortilla de patatas más cuajada, las instrucciones son las contrarias a las que damos arriba.

En este caso utiliza una sartén más plana y amplia, para que de esta forma el calor llegue bien a todas partes y el huevo se cuaje por igual. Un ejemplo de sartén para hacer tortillas de patatas cuajadas sería esta sartén doble para tortillas de 24 cm pero poco profunda.

Para cuajar más la tortilla pon el fuego medio para que el huevo se haga bien por dentro, y déjala 2-3 minutos por cada lado.

Cómo dar la vuelta a la tortilla de patatas

Cómo dar la vuelta a la tortilla de patatas

Sin duda cuando haces tu primera tortilla de patatas, una de las cosas que más miedo da es la temida vuelta a la tortilla. Pero si sigues unos pequeños consejos será super fácil.

Una de las cosas más importantes es que tu sartén sea antiadherente, porque por muy bien que la quieras voltear, si la tortilla se ha pegado a la sartén, será imposible que lo hagas bien.

Por lo tanto, hazte con una buena sartén antiadherente, con el tamaño adecuado y las laterales más verticales, para que tu tortilla coja la forma perfecta y puedas hacerla más gordita si así te gustan más.

Consejos

Consejos

Porciones

Por cada 100 g de patatas, usaremos un huevo. Si te gusta más jugosa, puedes agregar un huevo extra. Si la prefieres más cuajada, usar un huevo menos.

Cómo cortar las patatas

Corta las patatas de manera que las rodajas tengan un espesor similar, para que se cocinen de manera uniforme. La cebolla córtala en juliana, no muy fina, para que no se queme.

Temperatura y cantidad del aceite

Debes freír las patatas y las cebollas a fuego suave en abundante aceite, para que la cebolla no se ponga marrón y las patatas no se quemen por fuera y queden crudas por dentro, las patatas deben estar suaves y ligeramente doradas.

¿Qué otros sabores le van bien a la tortilla de patatas?

Dale tu toque personal a la tortilla: a la receta tradicional puedes agregar chorizo, pimientos, gambas, guindilla…

¿Qué patatas son mejores para hacer tortilla española?

Las mejores patatas para freír son las más compactas, como la Baraka, la Spunta, la Agria y la Caesar. En general para freír son mejores las patatas de carne amarilla, mientras que las de carne blanca son mejores para hacer purés por ejemplo.