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Estudio avisa de la «invisibilización» de la violencia contra las mujeres mayores de 60 años

Un estudio del Institut Català de les Dones (ICD) de la Generalitat de Cataluña constata la «invisibilización» de la violencia machista y familiar contra las mujeres mayores de 60 años, un colectivo que cifra en más de un millón de personas en la comunidad autónoma.

Así lo ha indicado este viernes la autora del trabajo y directora de la Fundació Aroa, Neus Pociello, en una presentación telemática que ha presidido la directora del ICD, Laura Martínez, en el que también se ha presentado un estudio sobre la violencia contra las mujeres con discapacidad.

«El edadismo y el machismo estructural de nuestra sociedad ha invisibilizado las violencias contra las mujeres mayores de 60 años», ha afirmado Pociello, que ha alertado de la normalización de este fenómeno y la falta de atención que recibe por parte de las administraciones.

El estudio recuerda que la violencia machista se da especialmente en el ámbito de la pareja y la familia, que muchas de las víctimas no conocen los servicios de ayuda o no sabe identificar las violencias, y que faltan políticas públicas que aborden esta situación.

El trabajo se ha realizado a partir de los datos de las últimas cifras sobre mujeres mayores en Cataluña, el análisis de 13 documentos de referencia, entrevistas y cuestionarios a profesionales de atención a las mujeres, y con la participación de 30 mujeres mayores de 60 años.

20% DE LAS VÍCTIMAS

El estudio ha indicado que, pese a que las mujeres mayores representan el 20% de las víctimas de feminicidio (2012-2020) y el 17,11% de las víctimas de violencia machista detectadas en los centros de salud en 2019, éste sector de edad no acostumbra a pedir ayuda.

Así, ha recordado Pociello, sólo el 6,49% de las llamadas a las líneas de atención a las víctimas de violencia machista corresponden a este sector de edad, y sólo el 7,13% de las usuarias del Servei d’atenció i informació a les dones (SAID) son mujeres mayores.

En este sentido, la autora ha apuntado que el desconocimiento por parte de las víctimas y la «poca presión social y voluntad política» de afrontar la violencia en este sector de edad afecta a la accesibilidad de las mujeres a la ayuda que ofrece la administración.

Ha recordado que, según el estudio, el 89% de las personas encuestadas considera que no se hacen campañas de sensibilización sobre la violencia contra las mujeres mayores, y que más del 70% considera que los servicios públicos no están preparados para atenderlas.

RECOMENDACIONES

Ante esta situación, Pociello ha recomendado que se adopte una «perspectiva interseccional» en el ámbito de las violencias machistas, que tenga en cuenta no sólo el género, si no también la edad de las víctimas; y se las atienda en consonancia con su realidad.

Ha reclamado que se forme a los profesionales de los servicios de atención a las mujeres en la realidad de las víctimas mayores de 60 años, que se mejore la detección de casos en esta franja de edad, y que se de visibilidad a esta situación.