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Mejillones al vapor: el truco para que se te abran en menos de 10 minutos

Los mejillones son ideales para hacer una gran cantidad de recetas, pero la más sencilla y tradicional son los mejillones al vapor.

Los conocidos moluscos bivalvos son perfectos y buscados por la mayoría por su sabor y desde luego por sus grandes cualidades gastronómicas. Su gran aporte proteico y su bajo contenido en grasa, hacen de los mejillones un bocado más que interesante.

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Los mejillones típicos de la cocina mediterránea son una importante fuente de vitaminas, aminoácidos y minerales esenciales, como el omega 3. Un ácido que según destaca la Fundación Española del Corazón (FEC), contribuye a mantener los niveles normales de colesterol.

El proceso para preparar unos perfectos mejillones al vapor es muy sencillo y si queremos un plato de mejillones al vapor de calidad, debemos de tener en cuenta una serie de premisas muy sencillas.

Desde su limpieza, luego la cocción y su preparación son punto a tener en cuenta que influirán en el resultado final.

Mejillones a la marinera, mejillones al vino blanco, mejillones en salsa picante, en escabeche, en croquetas, con arroz, las opciones son infinitas pero todas parten desde el punto inicial que es el vapor.

Mejillones al vapor, el real truco de cocción

Mejillones al vapor, el real truco de cocción

Para poder disfrutar de todos los beneficios nutricionales de los mejillones, es necesario que sean de calidad. Por ello es aconsejable comprar mejillones de roca vivos y cocinarlos el mismo día.

La clave es seleccionar únicamente aquellas piezas de moluscos que estén cerradas y poco astilladas , si desprendan ese inconfundible olor a mar mejor todavía.

Aunque muchos no son fanáticos de sumergirlos en agua porque al abrirse, los propios líquidos del mejillón se diluyen en el agua y relativamente se pierde gran parte de su sabor. Otros aseguran que echa a perder su delicada textura.

Por ello es que algunos optan por cocer mejillones en una carga térmica pero sin bañarlos en líquidos ardientes.

Para eso, lo mejor y también lo más sencillos es hacer los mejillones al vapor.

Para cocer mejillones al vapor no es necesario contar con una vaporera. Estos se pueden meter en una olla grande, de manera que quede más de la mitad del espacio libre, con una cantidad de líquido mínima en el fondo, y tapar. Otra opción consiste en colocarlos en una malla o colador en la olla de manera que el agua hirviendo no entre en contacto directo con los moluscos.

Tiempo adecuado para los mejillones

Tiempo adecuado para los mejillones

Cocer mejillones significa dejarlos el tiempo suficiente hasta que se abran, de ahí la necesidad de usar una cazuela con el doble de capacidad que el espacio ocupado por los mejillones sin abrir.

Como sabrás es posible que alguno de los moluscos no llegue a abrir, pero es recomendable que nunca se mantenga en el fuego más de 3 minutos y medio (en caso de hacerlos con una cantidad mínima de líquido) manteniendo el líquido en ebullición durante todo el proceso, y sin abrir.

De esta forma, el mejillón al vapor estará perfectamente hecho, pero conservará su mejor aspecto. Si los haces en los llamados cestillo, los mejillones van a necesitar más tiempo para abrirse, pero quedarán aún más jugosos.

En el caso de los moluscos que no se abran, se deben tirar de inmediato y es probable que estén en mal estado. El único detalle es que pueden impregnar el líquido de cocción de un olor desagradable. En ese caso, no uses el líquido para salsear.

¿Usar agua o vino?

¿Usar agua o vino?

Si optas por echarlos con una cantidad mínima de líquido (menos de un dedo), lo más habitual es usar agua, vino blanco o aceite de oliva.

  • Con aceite de oliva o mantequilla, sólo tienes que añadir un par de cucharadas y tapar, para después remover (sin destapar) hasta que finalice el proceso de cocción.
  • Con agua o con el propio aceite de oliva, es muy recomendable añadir unas hojas de laurel para aromatizar los mejillones.

Transcurrido más o menos un minuto y medio observarás que la espuma formada por los propios jugos liberados por los mejillones alcanza la tapa de la cazuela.

Por otra parte, el agua de cocción de los mejillones (en caso de cocerlos en agua) no necesita sal. De hecho, se dice que en ningún caso es aconsejable añadir sal a los mejillones, ya que el mar se ha encargado de dejarlos en su punto de sal.

En todo caso, puedes rociar los mejillones con un chorrito de limón una vez cocidos al vapor, para potenciar sus sabores originales.

Producto final

Luego de limpiar los mejillones, lavar bien la concha, elige la opción para cocerlos. Solo recuerda que debes añadir a la olla una pequeña cantidad de agua. La equivalente a 1 dedo en el fondo del cazo, 3 o 4 cucharadas serán suficientes.

Durante la cocción soltarán el agua de su interior y al final nos encontraremos con una buena cantidad de líquido. Puedes reservar si gusta o tirar.

Una vez que le hemos añadimos el agua necesaria, agregamos los moluscos y una hojita de laurel para aromatizar el plato. Pero es opcional cada quien le coloca lo que mejor le parezca.

Una vez que tenemos todo, tapamos y encendemos el fuego. Desde el momento en que el agua empiece a hervir y a cocinarse, pasaran unos 7 u 8 minutos hasta que estén listos. En el momento en que los mejillones se hayan abierto todos, están perfectos para disfrutar.