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Fiscalía retira la acusación de estafa al cura juzgado por simular una boda en 2008

La fiscal ha retirado el delito de estafa de su acusación al cura juzgado en la Audiencia de Barcelona por presuntamente simular una boda en 2008, porque considera que la firma del contrayente se falsificó por calco, pero se mantiene la acusación por falsedad documental.

Este lunes ha seguido el juicio al entonces párroco de Sant Viçent de Castellet (Barcelona), D.V.P., por planificar una falsa boda junto a la esposa y la hija del contrayente para estafarle una herencia de medio millón de euros.

Según el escrito de acusación, los contrayentes tenían una relación sentimental de casi 20 años y el 1 de julio de 2008, el cura y la esposa estamparon supuestamente dos veces la firma del hombre en el expediente matrimonial que otorgaba el consentimiento al enlace y fingieron una ceremonia, donde la hija fue testigo y firmó el documento.

Según la Fiscalía, los tres pretendían la herencia del hombre, ya que no había hecho testamento ni tenía descendencia directa (solo con dos sobrinos como familiares próximos), y murió poco después, el 11 de noviembre de 2008.

En la primera sesión del juicio, el 28 de enero en la Sección 3 de la Audiencia, comparecieron y declararon los dos acusados (el cura y la hija, porque ya ha muerto la supuesta esposa, L.V.B.), nueve testigos y dos peritos.

En la sesión de este lunes ha declarado una testigo telemáticamente: ha asegurado que el día de la supuesta boda vio a la pareja en la iglesia mientras contrajeron el matrimonio.

La fiscalía considera acreditado que el matrimonio se hizo y que lo ofició el acusado, como han dicho los testigos del juicio, pero ha añadido que «la firma del hombre fue falsificada por calco a través de la firma del Documento Nacional de Identidad».

FIRMA CON ROTULADOR

La fiscal ha explicado que las firmas de los documentos suscritos el día de la ceremonia se hicieron con un rotulador específico y que todas las firmas están hechas con el mismo, lo que prueba que el expediente se firmó en un mismo sitio «y en unidad de acto».

Ha añadido que «los elementos del delito de estafa» no están acreditados, ya que no está acreditado el engaño o el desplazamiento matrimonial para firmar el expediente.

Por su parte, la acusación particular ha asegurado que las firmas fueron falsificadas por la misma persona que hizo el expediente o por varias personas, y ha preguntado: «¿Por qué se tiene que falsificar una firma si se está presente y se quiere firmar?. La única salida es que esta persona no esté viva, no esté presente o no quiera firmar».

La Fiscalía pide ocho años de prisión para los dos acusados y acusa al cura de falsificar la firma del hombre, mientras que las defensas piden la absolución.