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Los 10 platos más dulces para comerse San Valentín a bocados

  • ¿Quién puede resistirse a un dulce? Llega San Valentín, el día romántico por excelencia, y aquel en el que no hay remordimiento por saltarse la dieta.
  • Desde la flecha del amor de Candela Madrid a los donut de La H es Muda, aquí te presentamos los 10 mejores lugares para disfrutar de un bocado dulce en San Valentín.

Este año más que nunca todos necesitamos un poquito de amor extra. ¡Y sabemos cómo conseguirlo! Qué mejor manera de disfrutarlos que con gastronomía y, especialmente, con esos postres que hacen que saltarte la dieta no suponga ningún remordimiento.

 Y es que la asociación del dulce con las artes amatorias se remonta al siglo XVI. Por ejemplo, el cacao, llegó a Europa de América, donde era considerado un regalo de los dioses que, se dice, el mismísimo Moctezuma, emperador azteca en tiempos de Hernán Cortés, tomaba para estimular su virilidad y tener éxito con el sexo opuesto. Mezclado con azúcar y especias y a la taza, el cacao pronto conquistó el viejo continente y fue tal el furor que causó que la Iglesia llegó a plantearse si no sería pecado abusar de él.

Sea con tu pareja o para darte solamente un capricho, seleccionamos los 10 mejores lugares donde darte ese capricho que endulzará este día tan especial.

La flecha del amor de Candela Madrid

1 CANDELA MADRID
Candela Madrid

Abierto a finales del pasado año en Chamartín, Candela es un restaurante que rinde homenaje a las casas de comidas de siempre, con platos reconocibles e ingredientes de temporada. Su chef ejecutivo es José María Ibáñez, en cuya trayectoria se encuentran establecimientos de la talla de Semon o Jockey.

Por San Valentín, ofrece un menú semiabierto (35 €, bebidas aparte) con unos entrantes a compartir (pulpo, croquetitas de ibérico…), un primero (ensalada de salmón con aguacate o risotto de setas), un principal (lubina o solomillo ibérico con chutney de piña) y un romántico postre: “flecha del amor”, una deliciosa tarta de queso con mermelada de frambuesa en forma de corazón. ¡Para chuparse los dedos!