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El superávit de la balanza por cuenta corriente bajó un 85,2%

La balanza por cuenta corriente, que mide los ingresos y pagos al exterior por intercambio de mercancías, servicios, rentas y transferencias, redujo un 85,2% su superávit en los nueve primeros meses del año, desde los 18.300 millones de euros del mismo periodo del año anterior hasta los 2.700 millones, como consecuencia de la crisis del Covid-19, según los datos publicados este miércoles por el Banco de España.

La evolución de la balanza por cuenta corriente entre enero y septiembre año se explica por la caída a más de la mitad del superávit de la renta de servicios, principalmente por el desplome en turismo y viajes y el déficit de la renta primaria, frente al menor déficit de la renta secundaria y de la balanza de bienes.

En concreto, la balanza de bienes presentó un déficit de 8.100 millones de euros, por debajo de los 21.200 millones del mismo periodo del año anterior, en tanto que la de servicios redujo su superávit en más de la mitad, pasando de 50.500 millones su superávit, hasta los 20.400 millones de euros.

Dentro de ésta, el turismo y los viajes redujeron su superávit más de un 78,5%, hasta los 8.300 millones de euros, frente a los 38.600 millones de euros logrados el año pasado, mientras que los servicios no turísticos incrementaron superávit en 300 millones de uros, hasta 12.100 millones de euros.

Por su parte, la balanza de rentas primaria (rentas de trabajo, de la inversión, impuestos sobre producción y la importación y subvenciones) registró un superávit de 500 millones de euros, frente al déficit de 800 millones de euros del año pasado, y la renta secundaria (transferencias personales, impuestos corrientes, cotizaciones y prestaciones sociales, etc.) redujo su déficit en 100 millones de euros, hasta los 10.100 millones de euros.

Con todo, el saldo de la cuenta de capital mantuvo su superávit en 2.100 millones de euros.

Por consiguiente, la necesidad de financiación, medida por el saldo conjunto de las cuentas corriente y de capital, redujo su superávit un 76,5%, pasando de 20.400 millones entre enero y septiembre de 2019 a 4.800 millones de euros este ejercicio, marcado por la crisis del coronavirus.

En el tercer trimestre, el superávit de la balanza por cuenta corriente cayó un 78%, pasando de los 8.700 millones de euros a los 1.900 millones de euros, principalmente por el desplome de la balanza de servicios, cuyo superávit se situó en 7.600 millones, frente a los 21.600 millones del mismo periodo de 2019.

Dentro de esta, el turismo y viajes registró un saldo positivo de 3.200 millones de euros, muy inferior a los 17.200 millones de euros de hace un año.

De su lado, la renta de bienes redujo su déficit desde los 9.200 millones de euros a 2.600 millones de euros, al tiempo que la renta primaria también redujo su desfase en 200 millones de euros, hasta los 100 millones de euros, al igual que la renta secundaria, cuyo déficit disminuyó en 500 millones de euros, hasta los 3.000 millones de euros.

Con ello, la cuenta de capital aumentó su superávit 300 millones de euros, hasta los 800 millones de euros, de forma que la capacidad de financiación, medida por el saldo conjunto de las cuentas corriente y de capital, se desplomó un 69,5%, con 2.800 millones de euros, frente al 9.200 millones de euros del año previo.

En términos acumulados de 12 meses, la capacidad de financiación fue de 15.100 millones de euros (1,3% del PIB), importe por debajo de los 29.700 millones de euros acumulados en el tercer trimestre de 2019 (2,4% del PIB).

EL SALDO DEUDOR SUBE AL 79% DEL PIB

La posición de inversión internacional (PII) neta de España, que mide la diferencia entre la inversión realizada en el exterior y la procedente de fuera, aumentó su saldo deudor en porcentaje del PIB en el tercer trimestre, al pasar al 79% del PIB, frente al 77,3% del trimestre anterior. Esto se debió exclusivamente al descenso del PIB (denominador de la ratio), pues el saldo deudor en valor absoluto se mantuvo estable en 905.700 millones de euros en el tercer trimestre.

El saldo neto negativo del Banco de España frente al exterior se redujo hasta los 239.700 millones de euros, frente al saldo negativo de 240.800 millones de euros del segundo trimestre.

A su vez, la PII excluido el Banco de España registró un saldo neto negativo de 666.100 millones de euros, algo superior respecto al saldo negativo de 664.800 millones de euros del segundo trimestre.