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El Hijo: A Wild West Tale – Un juego de sigilo y Oeste

Siguen llegando las buenas producciones indie. Honig Studio nos acerca el salvaje oeste a través de los ojos de un niño abandonado. El Hijo es un juego sencillito pero que te va a dar unos buenos ratos de diversión. Una sorpresa que llega casi por Navidad y que te sirve para desconectar de otros lanzamientos. Si te gusta el sigilo, deberías darle la oportunidad.

Todo comienza cuando una madre debe dejar en un convento a su hijo. Su granja ha sido incendiada y el niño va a estar mejor protegido allí. Sin embargo, lo que hay tras el convento no va a ser mejor que lo que tendríamos en casa. El niño decide huir e ir en busca de su madre, que no sabemos dónde está.

Y a partir de aquí comienza una aventura de sigilo en la que deberemos ir escapando. Primero deberemos escapar del convento. Los monjes hacen sus rutinas y nosotros deberemos ir escondiéndonos para que no nos vean. A medida que avanzamos, vamos encontrando a otros niños por el camino que también están recluidos. Deberemos ir animándolos y así iremos completando cada habitación.

El Hijo es una aventura de sigilo

El Hijo: A Wild West Tale – Un juego de sigilo y Oeste

Para movernos en sigilo en El Hijo, tendremos que usar la sombra del escenario. Hay diversas mecánicas en donde podemos pasar desapercibidos. Usando estos lugares menos iluminados, evitaremos la visión de los monjes. Podremos tirar piedras o incluso usar el tirachinas para desviar la atención. Hay cortinas, cajones y muchos lugares más.

Otra de las ventajas del protagonista de El Hijo es un pájaro. Este compañero puede darnos una visión global del escenario. Aquí cogeremos información sobre por dónde se mueven los monjes o hasta dónde nos pueden ver. Además, hay una gran cantidad de puntos de control para que, en caso de que nos pillen, empecemos rápido.

En todas las habitaciones hay una gran cantidad de posibilidades. Cada nivel se puede completar de forma diferente y eso juega mucho a favor de la rejugabilidad de El Hijo. El hijo se controla bien y hay unos controles muy simples, aunque esto puede hacer que en ocasiones sea algo tosco. Pero una vez nos adaptamos al manejo, se disfruta bien El Hijo.

El título no es relativamente difícil si queremos centrarnos en finalizar la aventura de una tacada. Quizás al principio si que se hace algo más complicado. Pero esta dificultad se va manteniendo durante toda la aventura. En caso de que queramos completar todos los niveles al 100% y busquemos a los niños perdidos, aquí si va a suponer más reto.

Cartoon con muy buen apartado artístico

El Hijo: A Wild West Tale – Un juego de sigilo y Oeste

En cuanto a apartado gráfico, tenemos que decir que tiene un estilo cartoon bastante bonito. En cuestiones artísticas nos ha encantado como han resuelto tanto a los personajes como los escenarios. Y destacamos el diseño de estos últimos. Hay multitud de caminos y posibilidades para terminar cada nivel. Eso se agradece y nos hace querer jugar de nuevo para usar formas diferentes.

La parte sonora no destaca, pero cumple. En cada momento se va a ambientar la partida con melodías que nos ponen en tensión. El juego viene con todos los textos traducidos al español, pero sin doblar. No hay voces en El Hijo si no comunicación a través de símbolos que se entienden perfectamente.

El Hijo es un título indie que no busca ser ambicioso. Te presenta desde el principio lo que te vas a encontrar. Si te gustan los juegos de puzles y sigilo, este lo vas a disfrutar. Si todo eso te aburre, pasa a otra cosa. Te vas a identificar con el niño y vas a querer seguir avanzando para ver hasta dónde te lleva la aventura. Lo dicho, si te gustan este tipo de juegos, El Hijo de Honig Studio va a encantarte.