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España y Palestina retomarán las cumbres bilaterales que inauguró Zapatero

El Gobierno español y la Autoridad Palestina celebrarán en 2021 una Reunión de Alto Nivel (cumbre bilateral también conocida como RAN), un formato que no se ha reunido de 2010, cuando el entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero ejerció de anfitrión de la primera de ellas en Madrid.

Así lo ha avanzado la ministra de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Arancha González Laya, en rueda de prensa en Ramala tras reunirse con su colega palestino, Riad al Malki.

España no reconoce a Palestina como Estado pero tiene una estrecha relación diplomática con la Autoridad Palestina y son relativamente frecuentes las visitas. El presidente palestino, Mahmud Abbas, visitó España a finales de 2017 y el Rey le ofreció un almuerzo en el Palacio Real.

La ministra evitó este miércoles poner un plazo a ese reconocimiento. «España ya ha dicho en el pasado que estará lista para reconocer a Palestina como Estado cuando se den las condiciones», dijo, preguntada por el asunto, en una rueda de prensa en Jerusalén junto a su colega israelí.

González Laya se ha reunido también este miércoles con el presidente palestino, Mahmud Abbas, y con el primer ministro, Mohamed Shtayeh. La jefa de la diplomacia ha visitado los territorios palestinos tras iniciar, ayer, una visita a Israel, que ha finalizado este mismo miércoles con un encuentro con su presidente, Reuven Rivlin.

González Laya ha comunicado a Al Malki su intención de financiar con 5 millones de euros la actividad de la Agencia de la ONU para los Refugiados (UNRWA), «que pasa por momentos difíciles y puede seguir contando con España». Ambos también han hablado de el programa de cooperación española con los territorios en 2020-2024, dotado con 100 millones de euros.

Al margen de las relaciones bilaterales, la ministra ha defendido, igual que hizo el jueves en Israel, que el proceso de paz entre israelíes y palestinos tiene «una nueva oportunidad» ahora que se acercan los 30 años de la Conferencia de Madrid, una oportunidad que debe empezar por poner «medidas de confianza» para facilitar la negociación.

«Las circunstancias han cambiado pero la necesidad de llegar a un acuerdo y de inyectar energía política, que es lo que nos llevó a ser sede de la conferencia hace 30 años, sigue siendo la misma», ha argumentado.

Por su parte, Al Malki ha reconocido la contribución española «muy clara» al proceso de paz desde la conferencia de Madrid. Según ha dicho, ha tenido con la ministra española una «discusión muy abierta» en la que se ha hablado de qué pueden hacer ambos gobiernos «para recuperar el interés internacional por la cuestión palestina y crear la atmósfera oportuna y correcta para renovar las negociaciones palestino-israelíes».