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Por qué los hombres no pueden hacer tantas tareas a la vez como las mujeres

Es un clásico eso de que los hombres no sabemos hacer dos cosas al mismo tiempo. Por inutilidad, pereza o falta de inteligencia, el caso es que los individuos varones suelen tener dificultades para hacer más de una tarea a la vez. Se, o nos, atoramos, perdemos el hilo y acabamos haciendo mal las dos tareas. Y ni una ni la otra. Esto, que parece que forma parte del anecdotario familiar y personal de la gente, ha sido ahora confirmado por la ciencia en un estudio que demuestra que los hombres no están hechos para hacer más de una cosa al mismo tiempo.

Podría perfectamente tratarse de uno de esos casos en los que la ciencia confirma y refrenda algo que, de alguna forma, se sabía o se intuía desde la sabiduría popular y la experiencia de cada uno. Será difícil, o prácticamente imposible, demostrar cuál pueda ser la causa de esta disfunción masculina que les impide estar centrados en dos actividades a la vez. No es ningún secreto que hombres y mujeres utilizan su cerebro de forma distinta, y es precisamente ahí donde los científicos han querido meterse a investigar. 

Caminar y pensar

hombres

A las mujeres seguro que no les parecerá que se trate de un descubrimiento. “Eso lo sabe cualquiera sin necesidad de experimentos”, podrán decir, y razón no les falta. Y es que cualquiera con dos ojos en la cara podía sospechar que, mientras que los cerebros de las mujeres eran perfectamente capaces de la multitarea, la materia gris de los varones parece colapsar cuando debe enfrentarse a una situación de este tipo. 

Las conclusiones respecto a este punto se publicaron en un artículo en la revista The Royal Society bajo el título “Increasing cognitive load attenuates right arm swing in healthy human walking”. Para poder llegar a dichos hallazgos, los investigadores llevaron a cabo un peculiar estudio. Seleccionaron como muestra a 83 individuos saludables de edades comprendidas entre los 18 y los 80 años. Y les pidieron que se echasen a caminar en una cinta de andar de las que hay en el gimnasio. Hasta ahí, todo bien.