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González Laya pide recuperar el consenso para afrontar el “reto de nuestra generación” en la UE

La ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Arancha González Laya, retó este martes a los grupos parlamentarios a ser valientes para recuperar “lo mejor del espíritu español en el pasado” -en referencia a la Transición- con el objetivo de afrontar el “reto de nuestra generación” en la UE.

Así se pronunció la jefa de la diplomacia española en la comisión de reconstrucción en el Congreso de los Diputados, en la que apeló a la importancia de acabar con “la campaña perpetua” en la que viven los partidos políticos para alcanzar un mínimo común denominador que fortalezca la posición de España en Bruselas.

González Laya dejó claro que “la reconstrucción pasa por una respuesta europea”, por lo que exhortó a los grupos a evitar la confrontación, puesto que “decir que no a todo puede tener rentabilidad política a corto plazo, pero no fue para eso para lo que fuimos elegidos”.

Por ello, evocó la materialización en el año 1977 de los Pactos de la Moncloa, en los que actores políticos con posicionamientos antagónicos “pusieron el contador a cero en un contexto de debilidad económica” tras “casi cuatro décadas de dictadura”.

Esta actitud permitió, dijo González Laya, fraguar la Constitución y desarrollar una economía social de mercado, que permitió que España dejara de ser un país “cerrado y proteccionista” y se convirtiera en uno “abierto, competitivo y dinámico”.

“Esto fue posible por una palabra olvidada: consenso, que aplicaron los que nos precedieron con vocación de servicio público y mirada larga (…) No se trata de pensar igual, ni siquiera de estar de acuerdo, sino de trazar una senda por la que caminar todos juntos”, dijo.

Por ello, llamó a la responsabilidad de los distintos grupos para hacer frente al coronavirus, al que definió como el “reto de nuestra generación”, la “mayor amenaza” que afronta Europa tras la Segunda Guerra Mundial, coincidiendo en el tiempo con el 70 aniversario de la Declaración Schuman, germen de la actual UE.

González Laya explicó que la pandemia tendrá un impacto económico en la UE del que España no será ajena y que puede derivar en una “crisis existencial” en el club comunitario por el impacto “asimétrico” que tendrá entre los distintos Estados miembro.

Destacó la necesidad de “actuar políticamente en clave europea”, lo que le sirvió para defender la propuesta de la Comisión Europea para un fondo de recuperación frente a la pandemia valorado en 750.000 millones de euros (500.000 en transferencias y 250.000 en préstamos), de los que España podría recibir 140.000: 77.000 a fondo perdido y 63.000 en préstamos.

Expuso que este fondo de recuperación es “ambicioso” y aseveró que su concreción sería comparable a la creación de los fondos de cohesión en 1993 y a la creación de la moneda única en 1995, hitos ambos en los que España jugó un papel clave, por ser impulsor, en el primer caso, y sede de la reunión donde se creó, en el segundo caso.

No obstante, advirtió, en respuesta a los portavoces que le inquirieron sobre los criterios de reparto y los destinatarios del dinero que reciba España, que “este fondo hay que pelearlo, porque, de momento es una propuesta que vemos con agrado por recoger muchas de las aportaciones de España”.

También les conminó a “no vender la piel del oso antes de cazarlo”, por lo que “sería bueno que todos hagamos un esfuerzo colectivo para que se apruebe lo antes posible”.

Auguró que “serán posibles más reuniones” del Consejo Europeo, posteriores a la prevista para el próximo 19 de junio, ya que “no todos los países ven de la misma manera el fondo” -en referencia a las reticencias de los ‘países frugales’: Países Bajos, Austria, Suecia y Dinamarca-. “Echen una mano para aprobar el fondo de recuperación”, pidió.

Por su parte, reflexionó sobre las posibilidades que esta crisis internacional de salud pública ofrece a la UE, como el desarrollo de esquemas europeos de gestión efectivas de crisis sanitarias, la creación de una Unidad Militar de Emergencias (UME) europea, la provisión de una reserva estratégica de material de primera necesidad, el empuje a la innovación en materia sanitaria (vacunas, tratamientos y tecnologías de rastro), el sometimiento a test de estrés a los sistemas de salud de los Estados miembro y la concienciación del liderazgo de la agenda internacional en cooperación sanitaria.

González Laya culminó su intervención reiterando la urgencia de que en España reine el consenso para fortalecer la posición del país en la UE y recuperó los ejemplos de su historia reciente para proclamar que “si la gente hubiera optado por lo fácil hace 40 años, no habríamos alcanzado el desarrollo democrático actual”. “(Espero) no tener que avergonzarnos en el futuro ante los ciudadanos por haber dejado pasar una oportunidad histórica”, remachó.

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