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Los debates y los sondeos apenas influyeron en la intención de voto del 10-N

Los debates y los sondeos preelectorales apenas influyeron en la intención de voto de los ciudadanos en las elecciones del pasado 10 de noviembre, según se desprende del barómetro poselectoral del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Del 51,1% que vio entero o casi entero el debate entre los candidatos a la Presidencia del Gobierno (24,4%) o que lo vio en parte (26,7%), el 23,3% considera que el mejor fue Pablo Iglesias, frente al 15,3% que señala a Pedro Sánchez, al 14,7% que señala a Santiago Abascal, al 9,4% que señala a Pablo Casado y al 4,2% que señala a Albert Rivera.

En el conjunto de ciudadanos, Iglesias también es el que sale mejor parado (11,9%), seguido de Sánchez (7,8), Abascal (7,5%), Casado (4,8) y Rivera (2,1%).

Sin embargo, entre quienes vieron el debate solo un 4,2% cambió su intención sobre el voto después frente al 95,7% que no lo hizo. De ese 4,2% que cambió su intención, la mayoría, el 56,6%, lo hizo en el sentido de cambiar el partido al que pensaba votar, mientras que el 16,3% se reafirmó en lo que pensaba votar. El 10,6% no pensaba votar y votó, y el 10,8% pensaba votar y finalmente no lo hizo.

El 54,6% tuvo conocimiento de los resultados de algunos sondeos preelectorales, pero el 90% los tuvo poco (12%) o nada (78%) en cuenta a la hora de votar, frente al 9,9% que los tuvo mucho (1,4%) o bastante (8,5%) en cuenta.

Entre quienes los tuvieron en cuenta, el 32,1% dice que esos sondeos le animaron a votar, el 32% reforzaron su intención inicial, el 10,5% que le ayudaron a decidir el voto, y el 3,9% dice que le animaron a abstenerse.

FRANCO Y CATALUÑA

El CIS pregunta por acontecimientos concretos y su impacto en la intención de voto de los españoles. Así, sobre la exhumación de Franco, el 93,9% dice que no tuvo ninguna influencia, frente al 5,7% que sí. De ese pequeño porcentaje, el 76,9% dice que esa influencia ha sido en el sentido de reafirmar su voluntad de votar al partido al que pensaba votar, mientras que el 11,1% fue para cambiar el partido al que iba a votar. A su vez, de este último portacentaje, el 33,5% precisa que iba a votar al PSOE, el 29,9% al PP, el 10,4% a Ciudadanos, el 5,9% a Vox, el mismo porcentaje a Podemos, y el 4,6% a ERC.

También pregunta por “lo ocurrido últimamente en Cataluña”, y el 24,2% reconoce que sí ha tenido influencia en su decisión de voto, frente al 75,3% que no. Entre quienes reconocen esa influencia, el 42,7% dice que ha reafirmado su voluntad de votar por el partido al que pensaba votar, mientras que el 15,7% dice que le llevó a votar por el partido que mejor podía parar a los partidarios de la independencia, el 13,3% dice que le llevó a votar por un partido que defienda la independencia, y el 9,3% cambió su voto a favor de un partido que defiende más la unidad de España. El 4,1% cambió su voto a favor de un partido que defiende el diálogo y el entendimiento en Cataluña.

En la valoración de líderes, ninguno llega al aprobado. Sánchez se queda con un 4,1 sobre 10, seguido de Pablo Casado e Inés Arrimadas (3,6), Pablo Iglesias (3,5), Alberto Garzón (3,4), Íñigo Errejón (3,3), y Santiago Abascal (2,8).

Cuando se pide a los ciudadanos que ubiquen a los diferentes líderes políticos en el espectro de la izquierda o la derecha, siendo el 0 la extrema izquierda y el 10 la extrema derecha, Iglesias y Garzón son los colocados más a la izquierda (2,4) seguidos de Errejón (3) y de Sánchez (4,1). Arrimadas está en el 6,8, Casado en el 7,8 y Abascal en el 9,4.

Este sondeo poselectoral se hizo a partir de 4.800 entrevistas personales en domicilio a ciudadanos de toda España entre los días 29 de noviembre y el 19 de diciembre, con un margen de error del 1,4%.

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