Muere ahogado tras negarle ayuda y colgarle el teléfono el médico del 112: «Yo no escucho que te ahogues»

Una madre ha denunciado que su hijo de 24 años, de nombre Aitor, falleció después de que un médico del 112 se negara a prestarle ayuda tras alertar de que su hijo se estaba ahogando. De hecho, según su versión, el facultatito le colgó el teléfono tras asegurar «yo no escucho que te ahogues»

Según el diario ‘El Mundo’, los hechos se produjeron en la localidad madrileña de Navalcarnero. La madre, de nombre Carmen, llamó al 112 al ver que su hijo se estaba ahogando, que había cambiado de color y que minutos antes se había desmayado.

ASÍ FUE LA LLAMADA

– Madre: Mire, es que se ha levantado el chico y se ha mareado al levantarse. Yo estaba en la cocina y le he sentido caerse

– Médico: Sí

– Madre: Y entonces un sudor enorme… Ahora se ha quedado más bien frío, pero con un sudor enorme.

– Médico: ¿Él está en tratamiento de algo?

– Madre: No, no.

– Médico: Ha tenido un síncope entonces.

– Madre: Y está como, como… Dice que no puede respirar.

– Médico: Vale. Pásemelo al teléfono, por favor.

– Madre: A quién: ¿al chico?

– Médico: Claro.

– Madre: No puedo, no puedo.

– Médico: Es que tiene que hablar con el médico. ¿No tiene un móvil, y la llamo yo?

– Madre: ¡Si él no puede, si él está en la…!

– Médico: Señora, si estuviera en el hospital ahora mismo un médico allí, ¿tendrá que hablar con él o no?

– Madre: Bueno, pero usted…

– Médico: Da igual que sea por teléfono o lo que sea, tiene que hablar con el médico.

– Madre: Él dice que no puede respirar y que…

– Médico: Bueno, ya, pero yo necesito evaluarlo. Señora, porque él puede necesitar una UVI, puede necesitar un ingreso hospitalario o puede necesitar un médico…

– Madre: Mira, que dice el médico que tienes que hablar con él, que a ver lo que te pasa…

– Médico: Dígame, qué te ocurre, cuéntame un poquito.

– Aitor: Me ahogoooo…

– Médico: Yo no te escucho que te ahogues. ¿Has estado nervioso o algo?

– Aitor: Noooo [sin poder vocalizar]…

– Médico: Entonces, ¿estás en tratamiento de alguna cosa?

– Aitor: No puedooo… Me ahogoooo…

– Médico: A ver, pásame a tu mamá.

– Aitor: No puedooo…

– Médico: Pásame a tu mamá.

– Madre: Mire usted como está.

– Médico: No, respira perfectamente. ¿Está a tratamiento psiquiátrico de algo?

– Madre: No, no, de nada [se oye de fondo a Aitor gritar: «Me ahogoooo, no puedoooo»].

– Médico: ¿De nada? ¿Ha tomado alguna d… Alguna…?

– Madre: No, mire, si ayer ni salió ni nada, estuvo aquí en casa metido todo el día…

– Médico: Bueno, irá un médico a verlo y tendrá lo que sea, no lo sé, pero ¿no puede ser que haya tomado algo?

– Madre: No, no…

– Médico: ¿Algún medicamento o algo?

– Madre: No.

– Médico: Pues respira perfectamente, ¿eh? Que respira perfectameeente…

– Madre: Pues él dice que no puede respirar.

– Médico: Él dice lo que quiera, pero respira perfectamente porque habla perfectamente, ¿vale?

– Madre: Pues mire usted yo no sé lo que…

– Médico: Bueno, irá un médico a verlo, pero él sí respira…

– Madre: Yo no sé…

– Médico: Sí, respira. Venga. Hasta luego. Parece más bien que está tocado de algo. No sé. Vamos a ir a verlo. Venga, hasta ahora.

23 minutos después, y tras otra llamada al 112, llega la UVI Móvil.

Según su familia y abogados, el joven falleció a los cuatro días por estar 23 minutos sin riego, y no por el trombo en los pulmones que fue lo que le causó la asfixia.

Ahora piden 175.000 euros de indemnización a la Comunidad de Madrid, que se niega a identificar al primer médico que atendió a la madre del joven, y que insiste en que todo se hizo correctamente.