El Defensor del Pueblo investiga las residencias de mayores sancionadas en cinco años en la región

El Defensor del Pueblo, Francisco Fernández Marugán, ha abierto una actuación de oficio ante la Consejería de Políticas Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid para que informe sobre los expedientes sancionadores abiertos a residencias de mayores en los últimos cinco años.

La institución quiere que la Consejería aclare la tipología de las deficiencias que motivaron las sanciones a las residencias de la región y que detalle aspectos relativos al control que se realiza a los centros de mayores de titularidad privada, según informó este jueves la oficina dirigida por Fernández Marugán.

Esta actuación se ha iniciado tras conocer el cierre de la residencia Arzobispo Morcillo de Soto del Real por el trato que recibían los usuarios, tras una inspección rutinaria de la Fiscalía.

Así, el Defensor ha requerido una copia del acta de la inspección realizada por la Consejería el pasado junio y documentación sobre las deficiencias detectadas en la inspección llevada a cabo por la Consejería de Sanidad este mismo mes de julio.

Además, ha preguntado por los recursos y personal puestos a disposición de los usuarios y sus familiares para el desalojo de la residencia clausurada y ha pedido a la Consejería que informe sobre el número de usuarios que han solicitado plaza de emergencia y la respuesta que se ha dado a estos casos.

CONTROL E INSPECCIÓN

En su escrito a la Consejería de Políticas Sociales y Familia, el Defensor del Pueblo recuerda la especial vulnerabilidad del colectivo de personas mayores y resalta la importancia que tienen el control y la inspección de las residencias geriátricas, a fin de que se garantice en todo momento el respeto a sus derechos y el cumplimiento de los parámetros de calidad previamente definidos.

Esta preocupación del Defensor del Pueblo fue plasmada en su último informe anual y en el estudio que le acompañaba sobre la crisis demográfica que vive España.

Ambos informes advierten de la necesidad de prestar una atención preferente a los problemas que conlleva el envejecimiento de la población y los cambios derivados de las nuevas necesidades a las que las administraciones públicas deben dar respuesta.