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El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, advirtió este martes al líder de Vox, Santiago Abascal, de que la política no son “órdagos” ni “pataletas”, sino hacer lo que la sociedad necesita, y le preguntó si acaso está dispuesto a que la alcaldesa de Madrid vuelva a ser Manuela Carmena con tal de no apoyar un acuerdo entre el PP y Ciudadanos en la capital.

En una entrevista en ‘Antena 3’ recogida por Servimedia, Rivera subrayó que nunca ha pronunciado la palabra “veto” ni la expresión “cordón sanitario” referida a otras formaciones políticas, pero defendió la pretensión de Ciudadanos de gobernar únicamente con otros partidos constitucionalistas, con el modelo de Andalucía. A partir de ahí, dijo, Vox tendrá que decidir si apoya un acuerdo de Ciudadanos con el PP o prefiere que gobierne Podemos.

Se reafirmó, además, en que no quiere participar en gobiernos “con tres o cuatro partidos matándose”, sino en los que haya “como mucho dos” partidos que a pesar de sus diferencias puedan mantener unos ejes básicos comunes, como la defensa de la Constitución y una política económica “parecida”. Esa fórmula funciona en Andalucía, insistió, y no hay motivo para pensar que no pueda funcionar en Madrid o en otros lugares.

Preguntado por la insistencia de Vox en no repetir esa fórmula de Andalucía y exigir una negociación directa y su entrada en los gobiernos en aquellos lugares donde sus votos sean imprescindibles, Rivera dijo a ese partido que la política “no va de órdagos” ni de “pataletas” ni de “enfados”, sino de hacer lo que la sociedad necesita. “¿Va a hacer alcaldesa a Carmena?”, le preguntó directamente.

Sobre las voces internas en su partido que reclamaban no pactar en ningún caso con Vox y el riesgo de “rebelión” interna, Rivera dijo que “la ciencia ficción está muy bien” pero la realidad es que hubo una reunión de la dirección con un debate “intenso” que culminó con un acuerdo unánime para negociar con el PP de forma preferente, hacerlo con el PSOE de forma subsidiaria y excepcional en determinados lugares, y no participar en tripartitos ni con Vox ni con Podemos ni con nacionalistas.

Rivera alertó de que Vox debe ser consciente de las consecuencias de sus actos y saber, por ejemplo, que si impide la gobernabilidad en Andalucía podría contribuir a una nueva celebración de elecciones y a que el PSOE voviera a la Junta.

Subrayó, en ese sentido, que él ha tenido que apoyar la investidura “de gente que no me gustaba un pelo”, como Mariano Rajoy, pero “eso es hacer política”, no hacer “lo que te apetece” sino lo que necesita el país, y en este momento lo que España necesita es “madurez política, serenidad”, y eso implica formar gobiernos sensatos, moderados, y “que cada palo aguante su vela” y que explique sus decisiones a su electorado.

Insistió en que la negociación “preferente” con el PP es también en Madrid, rechazando expresamente la posibilidad de un “cambalache” con el PSOE para hacer presidente de la Comunidad a Ángel Gabilondo a cambio de que la alcaldesa de la capital sea Begoña Villacís.

En Navarra, volvió a pedir a los socialistas que se abstengan para permitir gobernar a la coalición Navarra Suma, que ganó las elecciones y de la que forma parte Ciudadanos, y alertó a Pedro Sánchez de que no puede pretender gobernar en España si permite que esa comunidad caiga en manos de los nacionalistas, incluido Bildu.

En Barcelona, reiteró, la unión del PSC, Ciudadanos y PP permitiría una Alcaldía de Jaume Collboni como mal menor frente a la posibilidad de que el alcalde sea el independentista Ernest Maragall o vuelva a ser alcaldesa Ada Colau, a la que considera “independentista y populista”.