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El Consejo de Ministros del próximo día 28 de junio tiene previsto abordar el relevo del ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación en funciones, Josep Borrell, según informaron a Servimedia fuentes gubernamentales.

De este modo, Borrell abandonaría el Gobierno sin que esté definido que sea el comisario español en el próximo Ejecutivo comunitario ni si tendrá un puesto de relevancia en las instituciones europeas.

No obstante, el Consejo Europeo que se celebra entre hoy y mañana podría despejar un poco el panorama. De esta reunión debería salir ya el consenso de los jefes de Estado y de Gobierno para los puestos, sobre todo para el del presidente de la Comisión y el del Parlamento, puesto que el 2 de julio se constituye este último y, de manera automática, empieza a trabajar con la elección de su presidente.

Aunque en Moncloa no dan pistas sobre los nombres y cargos que van a pelear, e incluso bajan las expectativas sobre lo que pueda ocurrir en la negociación, destacan que el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, va con “varios candidatos para los distintos puestos” y que “por el momento no nos puede ir mejor” tras la elección de Iratxe García como presidenta del grupo de los socialdemócratas en el Parlamento y del propio Sánchez como “negociador”, junto al portugués Antònio Costa, de los cargos para a familia socialista.

“Si nos llevamos uno, va a haber que hacer la ola”, reconocen en el Ejecutivo, porque se trata de “cuatro puestos entre 28”. También recuerdan que ya toca, porque ningún español ha estado a la cabeza de uno de los puestos europeos destacados desde 2004, cuando el propio Borrell fue nombrado presidente del Parlamento Europeo.

Precisamente, éste es uno de los cuatro puestos relevantes –junto a las presidencias de la Comisión Europea y del Consejo Europeo, y el Alto Representante para la Política Exterior- que se tienen que repartir entre los 28 estados miembros. En esa negociación, se trata de buscar el “equilibrio” entre países más grandes y más pequeños, las mayores y menores economías, las familias políticas y también el género de los nuevos mandatarios europeos.

Ahí esperan que España esté bien representada de acuerdo con su peso económico y demográfico y con su “inquebrantable compromiso europeísta”, según han recalcado fuentes del Ejecutivo. Si bien, señalan que es tan “importante que haya españoles” en los puestos como que los elegidos -aunque sean de otros países- estén en la “sintonía” política.

Respecto a la Presidencia de la Comisión, el apoyo “sin fisuras” de España sigue siendo para Frans Timmermans, el candidato de la familia socialdemócrata para el puesto, al que apoya “sin fisuras”.

Para los cargos europeos Sánchez defenderá que éstos deben estar capacitados para los puestos y, por eso, “aportaremos personas que pueden sacar adelante el trabajo”, remarcan en Moncloa.

Además de estos cuatro puestos, de manera paralela, pero a su vez independientemente, se designará al nuevo gobernador del Banco Central Europeo. El sucesor de Mario Draghi no es una cuestión tan “urgente” y, aunque también entra en la búsqueda de equilibrios, sí que prima más el perfil técnico de la institución.

(SERVIMEDIA)