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El Vaticano y EE.UU. confrontan oficialmente sus posiciones sobre China

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, de una parte, y el secretario para las relaciones con los Estados, Paul Gallagher, acompañado por el cardinal Pietro Parolin, por otra, han confrontado oficialmente posiciones sobre China y el acuerdo para designar obispos.

Así lo ha confirmado la sala de prensa de la Santa Sede en un comunicado en el que también han dado cuenta de que las conversaciones que se han desarrollado “en un clima de respeto, distendido y cordial” Y también han afrontado otros temas de la política internacional como la situación en el Caucaso, en Medio Oriente y el Mediterráneo Oriental.

El encuentro, que se ha producido en el Palacio Apostólico del Vaticano y ha durado en total 45 minutos, ha estado precedido por un clima de desavanencias políticas entre el Vaticano y el Gobierno de Estados Unidos.

A pocos días de la renovación del acuerdo entre el Vaticano y China para la designación episcopal en el gigante asiático sin relaciones diplomáticas con la Santa Sede desde hace casi 70 años, Pompeotrató de boicotearlo: “Hace dos años la Santa Sede concordaba un acuerdo con el Partido Comunista China con la esperanza de ayudar a los católicos chinos. Pero el abuso del Partido comunista china ha solo empeorado la situación de los fieles. El Vaticano pondría en peligro su autoridad moral si renovase el acuerdo”, advirtió en su cuenta de Twitter.

Además, en un encuentro en la Embajada de los Estados Unidos ante la Santa Sede sobre el avance y la defensa de la libertad religiosa en el mundo, Pompeo aseguró que no hay “ningún lugar en que la libertad religiosa esté más amenazada que en China”.

A continuación, Gallagher comentó ante los periodistas presentes: “¿Me escuchasteis mencionar a China? No me escuchasteis decir el nombre de ningún país, nosotros no nombramos y no culpamos a nadie. Éste es uno de los principios de la diplomacia vaticana”, dijo.

El Papa decidió no recibir en el Vaticano al secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, para no interferir en la campaña electoral de ese país que celebrará elecciones presidenciales el próximo 3 de noviembre y en las que el voto católico será fundamental. De hecho, preguntado sobre el riesgo de que el Papa sea instrumentalizado por la administración Trump, Gallagher indicó que “es una de las razones por las que el Papa no le recibirá”.

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