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Un migrante del centenar de personas que viajan a bordo del barco Open Arms se ha lanzado esta mañana al agua para tratar de llegar nadando a la isla italiana de Lampedusa, lo que ha obligado a intervenir a los guardacostas.

Según informa el director y fundador de la ONG Proactiva Open Arms, Óscar Camps, una embarcación de la Guardia Costera de Italia ha ido al rescate del migrante, frente a lo que ocurridó el domingo, cuando otros cuatro se lanzaron al agua y la propia tripulación del buque humanitario hizo lo mismo para cogerlos y devolverlos junto a sus compañeros.

El Open Arms sigue fondeado frente a la isla italiana con casi un centenar de personas a bordo. Anoche fue autorizada la “evacuación médica” de ocho personas y un acompañante en situación de emergencia.

Hoy se espera que sigan las gestiones para resolver esta crisis tras “19 días de secuestro”, tal y como definen en Open Arms la situación a la que han llegado tras rescatar a los migrantes hace casi tres semanas frente a las costas de Libia.

“Confinados en una caja de hierro 18 días, el agua racionada, comida racionada… la situación empieza a parecerse a la de un centro de detención libio pero en aguas territoriales italianas”, se quejaba anoche Camps.

El Gobierno de España ha ofrecido al Open Arms viajar a España para desembarcar en un puerto seguro, primero Algeciras y después en otras alternativas. Sin embargo, la ONG lo rechaza por estar demasiado lejos y suponer cinco días de viaje más.

(SERVIMEDIA)