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Royal Canadian Mounted Police

La casualidad ha permitido a un niño de 13 años resolver la misteriosa desaparición de una mujer en Canadá de la que no se sabía nada desde hace 27 años.

Según informa ‘The Washington Post‘, el joven se encontraba en el lago Griffin cuando desde su tabla divisó una sombra sospechosa que le pareció ser la de un tubo de escape.

Cuando se lo contaron a la Policía, descartaron que se tratara de un coche que se hundió en el pasado, por lo que iniciaron una nueva investigación.

Una vez que llegaron los agentes de la Policía Montada, y ante la duda de los agentes a lo que les estaban diciendo, el niño se introdujo con su cámara GoPro grabando el vehículo.

Días más tarde una grúa y expertos en buceo se personaron en el lugar. Una vez que accedieron se encontró el cadáver de una mujer que desapareció hace 27 años junto a su documentación.

Se trataba de Janet Farris, una mujer de 69 años de la isla de Vancouver que desapareció en el otoño de 1992 mientras conducía sola a una boda en Alberta.