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El registro diario de la jornada laboral en España parece que no se limitará al ‘fichaje’ para controlar las horas extras que se llevan a cabo sin remuneración por parte de la empresa. El Gobierno también estudia contabilizar el tiempo laboral no efectivo para no cotizar por él.

Según publica ‘El Mundo’, Yolanda Valdeolivas, secretaria de Estado de Empleo, llegó a decir ante un grupo de empresarios de la CEOE en Madrid que “hay dos horas para interrupciones varias: el almuerzo, una llamada personal, estirar las piernas, bajar a fumar un cigarrillo o tomar un café (…) sería tiempo de trabajo pero no efectivo y por tanto no retribuido ni cotizado”.

Ante la postura abierta del Gobierno, la patronal ya trabaja sobre esta medida y ha distribuido una circular entre sus asociados en la que recomienda negociar con los trabajadores un “módulo” diario de tiempo “razonable” en el que se “redondeen” los periodos cotidianos de pausas acordadas o consentidas y se excluyan del tiempo de trabajo efectivo. El tiempo de esos módulos no se pagaría y, por lo tanto, no cotizaría.

Según el texto redacto por la organización presidida por Antonio Garamendi “para garantizar fórmulas de flexibilidad de tiempo de trabajo implantadas en la empresa, se podrá excluir del tiempo de trabajo efectivo y por tanto de la consignación a través del registro un número de horas diario razonable destinado a las pausas”.

De cara a futuras negociaciones colectivas, la patronal recomienda que se articule una fórmula de “redondeo” de jornada o “asignar un valor temporal concreto a dichas pausas si no estuviera ya asignado”.