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Un hombre que portaba el virus del sida y que desarrolló un cáncer, parece haberse curado de las dos enfermedades tras un trasplante de médula ósea. Casi tres años después de la operación, y un año y medio después de dejar de tomar retrovirales, no tiene rastro del VIH.

El informe, que este martes se presenta en la Confererencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas de Seattle (Estados Unidos) y simultáneamente se publica en ‘Nature’, explica que el paciente registra una remisión sostenida del VIH-1.

Según ‘CNN’, el ‘paciente de Londres’, del que no se ofrecido datos para velar por su intimidad, se sitúa como el segundo caso de curación en la historia tras el conocido ‘Paciente de Berlín’, de hace 12 años, que también se sometió a un trasplante de médula.  Ambos  fueron tratados con células madre de donantes que portaban una rara mutación genética, conocida como CCR5-delta 32, que los hacía resistentes al VIH.

Desde Barcelona, el equipo del IrsiCaixa ha sido el encargado de analizar la presencia del VIH en plasma mediante las técnicas más sensibles, según recuerda ‘El Mundo’.

Ravindra Gupta, autor principal del estudio y profesor en la División de Infección e Inmunidad de la University College London subraya que tras este nuevo caso se constata que “el paciente de Berlín no era una anomalía y que realmente fue el tratamiento lo que eliminó el VIH en estas dos personas”.

Pese a todo, los investigadores prefieren hablar de “curación funcional” porque no descartan que pueda quedar algún virus escondido y difícil de identificar.

El ‘Paciente de Londres’ se ha pronunciado a través de un email enviado a ‘The New York Times’ en el que asegura “nunca pensé que habría una cura durante mi vida”, y añade que siente la responsabilidad de ayudar a los médicos a comprender cómo ha sucedido el milagro.