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Varias parejas en Asturias se han quedado atónitas cuando varios funcionarios de Hacienda se han presentado en su domicilio para exigirles facturas de su boda.

El objetivo es comprobar hasta qué punto muchas de las empresas que se dedican a organizar este tipo de eventos (restaurantes, músicos, floristas, etc…) aprovechan para cobrar el metálico sus servicios y, de esa manera, evitar tener que pagar impuestos.

Una de las afectadas, según recoge el ‘El Comercio’, asegura que “de repente, llamaron a la puerta. Era una mujer, muy amable, exigiéndome las facturas de mi boda, que fue en el año 2016. Esa misma semana, Hacienda también fue a casa de unos amigos que se habían casado dos meses después”.

Pero el problema está en que muy poca gente guarda las facturas. “Ya no guardaba nada. Conseguí algunas facturas, como la del restaurante, pero otras ni me las han mandado ni me las mandarán. No han sido muy duros: me han dicho que si consigo más información se la reenvíe», asegura.

Con la ley en la mano los regalos deben declararse, pero en la práctica los inspectores solo buscan las facturas de la boda.