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El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, se ha centrado estas últimas semanas en su labor como secretario general del PSOE celebrando actos electorales por la mañana y por la tarde pidiendo el voto ante la cita del 26 de mayo.

Esta intensa agenda de partido contrasta con la agenda gubernamental, en la que sólo ha tenido un par de actos desde que está en funciones -28 de abril- y una participación institucional en una cumbre europea. A ello se añaden las tres reuniones del Consejo de Ministro que se han celebrado en este periodo entre las generales y las autonómicas.

Después de su aparición en Ferraz en la noche electoral, la reacción de Sánchez a la victoria se produjo en Sibiu (Rumanía), donde acudió para participar en la cumbre informal de líderes europeos. Allí se limitó a señalar que España “sin duda” tiene que jugar “un papel determinante” en la futura Comisión Europea.

En ese marco también cargó contra los independentistas que ya habían lanzado la posibilidad de vetar -amenaza que luego consumarían- la designación de Miquel Iceta como senador autonómico para que pudiera ser elegido posteriormente presidente del Senado.

Su viaje institucional se interrumpió abruptamente por el empeoramiento de la salud de Alfredo Pérez Rubalcaba. Regresó a España y, tras acudir dos veces al hospital, estuvo todo el tiempo que permaneció abierta la capilla ardiente del exvicepresidente en el Congreso hasta que fue despedido el sábado por la tarde en la más estricta intimidad. El domingo, sin declaraciones, acudió a Ferraz a firmar en el libro de condolencias que había abierto el partido.

La campaña electoral se reanudó tras la suspensión por la muerte de Rubalcaba, pero Sánchez no tuvo actos hasta el lunes 13. Ese mismo día también participó en el 175 aniversario de la Guardia Civil, con los ministros de Interior y Defensa, en un acto presidido por los Reyes en el Palacio Real de Madrid.

El miércoles 15 acudió a San Sebastián -donde también tuvo un acto de partido- para celebrar con las jugadoras de la Real Sociedad la consecución de la Copa de la Reina de fútbol.

Esos momentos -acto de la Guardia Civil y reunión con las campeonas de fútbol- han sido los dos que ha intercalado como presidente del Gobierno en una intensa agenda de partido -todos los días varios actos en varias localidades-, en la que ha vuelto a recorrer gran parte la geografía española, como en las generales, en lugares elegidos por las opciones del PSOE de lograr los gobiernos autonómicos y municipales.

En todos estos actos, Sánchez apeló, tras la victoria del 28-A, a rematar la faena lograda en las generales y a la necesidad de lograr gobiernos socialistas para hacer realidad el “cambio rotundo” que se evidenciará con las medidas que pondrá en marcha en esta nueva legislatura.

Según la Ley 50/1997, de 27 de noviembre, al estar el Gobierno en funciones, Sánchez y todo el Ejecutivo tienen limitadas sus atribuciones, especialmente las que se refieren al impulso de cuestiones legislativas.

(SERVIMEDIA)