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El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, dejó claro este viernes, tras confirmarse la convocatoria de elecciones generales el 28 de abril, que aspira a gobernar con el apoyo del PP y con el PSOE en la oposición, sin desvelar si estaría dispuesto o no a negociar con Vox en caso de que sus escaños fueran también necesarios para forjar una mayoría.

En rueda de prensa en el Congreso de los Diputados, Rivera subrayó que el anuncio de elecciones generales es “una buena noticia” porque “se le devuelve la voz al pueblo español” después de una “legislatura fallida” que acabó en realidad el 24 de mayo de 2018, cuando el PP fue condenado por corrupción.

“Se acabó la legislatura de Rajoy y Sánchez”, celebró Rivera, acusando a Rajoy de no convocar elecciones generales en aquel momento por pensar más en su partido, y a Sánchez de haber “engañado” a los españoles y de haber estado en La Moncloa no para beneficio de España sino suyo propio.

A partir de ahora, “el futuro tiene que estar en manos de quienes amamos a este país y no de quienes quieren liquidarlo”, dijo Rivera, convencido de que España necesita un gobierno “liberal, constitucionalista”, con una mayoría suficiente para poder hacer las reformas pendientes “sin gritar, hablando, tendiendo la mano, uniendo y no dividiendo”.

 

Llamó por ello a llenar las urnas de votos “naranjas” pero sobre todo “constitucionalistas”, porque si Sánchez volviera a tener la mayoría, alertó, intentaría “resucitar al gobierno Frankenstein” con populistas y separatistas, como prueba el hecho de que pese a anunciar las elecciones “ha mantenido todos los puentes abiertos” con esas formaciones.

Preguntado por si estaría dispuesto a llegar a acuerdos con el PP y con Vox, como en Andalucía, se refirió solo al PP para subrayar que ya han llegado a acuerdos “muchas veces” y por supuesto “no descartamos” hacerlo tras las elecciones, pero lo que tienen que dirimir los españoles en las urnas, precisó, es “quién encabeza” esa mayoría, si es una fuerza modera, liberal y que tiene propuestas de futuro o es un partido conservador, con casos de corrupción pendientes de resolver y “hablando del aborto y del pasado”.

En todo caso, dejó claro que él no pone “cordones sanitarios” salvo a quienes quieren “destruir” España, y no se trata de “cordones” sino de no pactar con ellos, especialmente con quienes “han dado un golpe de Estado” y, por tanto, “no pueden ser aliados”. Si él gobierna, aseguró, los independentistas no obtendrán “ni agua”. Respeta que concurran a las elecciones y que tengan presencia en el Parlamento, “y nada más, ni nada menos”.

Dado el “éxito” en la presión a Sánchez para que convocara esas elecciones cuanto antes, Ciudadanos desconvoca la concentración del próximo domingo en Barcelona, que pretendía replicar la del domingo anterior en la madrileña plaza de Colón.