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Uno de los dos funcionarios imputados en el caso de las facturas falsas de la Subdelegación del Gobierno de Castellón falseó 40.000 kilómetros en combustible para un coche oficial sin uso y sin batería, que utilizó para su propio consumo. De hecho repostó cuatro vehículos de su propiedad.

Se trata, según ‘El Mundo’, de V.G.M, que en los días en que se fraguó la trama, era el responsable de la caja de gastos de la Subdelegación. Ahora está acusado de un presunto delito de malversación de fondos públicos y falsedad documental.

Para ocultar su engaño, que extendió desde 2013 hasta agosto de 2017, el funcionario utilizaba la tarjeta de carburantes asociada al vehículo oficial. Para justificar los reportajes de los coches familiares (Seat Ibiza, Ford Focus, Ford Mondeo y Opel Insignia), adulteraba el kilometraje del automóvil de representación del subdelegado para simular su actividad.

En el momento de repostar, indicaba a los responsables de la estaciones de servicio que vincularan el gasto a la matrícula del vehículo oficial.

El funcionario V.G.M. es uno de los más de treinta investigados en la trama de facturas falsas de la Subdelegación del Gobierno de Castellón, presuntamente falsear facturas durante, al menos, 10 años, por valor un millón de euros.