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La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, barajó este viernes que en las negociaciones con Unidas Podemos se desarrolle una confianza de la que “emerja lo que no existía”, y “pueda salir algo nuevo” no ofrecido hasta ahora como “fórmulas de cooperación potentes e importantes” para que ese grupo “pueda activamente participar en lo que significa políticas de Estado”.

Lo hizo en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros a preguntas de los periodistas, después de una intervención inicial en la que ya quiso por su cuenta subrayar que una negociación “debe ser ganancia para ambas partes, satisfacción para ambas partes” y “encontrar resultados allí donde todavía no existen”.

Volvió a este enfoque al final de la rueda cuando se le preguntó qué cargos concretos se ofrecerían a Unidas Podemos si, por un lado, como dijo, el PSOE tiene la “convicción y determinación” de que “no habrá gobierno de coalición”, pero, al mismo tiempo, y según añadió, esto “no significa que no se encuentren fórmulas de colaboración potentes e importantes para que Unidas Podemos pueda activamente participar en lo que significa políticas de Estado”.

Ante esta pregunta, Celaá no mencionó los puestos ya barajados esta semana por la vicepresidenta, Carmen Calvo, en la Comisión Nacional del Mercado de Valores, el CIS o TVE, sino que dejó la puerta abierta a que el PSOE haga otras ofertas de “participación activa y potente y acción en altos puestos en instituciones que no son necesariamente Gobierno pero sí representan al Estado”. Los circunscribió a “cargos importantes en instituciones relevantes; no vamos a llegar más allá de ahí”, pero no los limitó a los mencionados.

Según dijo, el contenido concreto de la propuesta del PSOE a Unidas Podemos “ha de ser generado en la comisión negociadora”, de forma “que emerja lo que no existía, como consecuencia del avance producido por la confianza mutua en las conversaciones y de la que puede salir algo nuevo”.

“Aspiramos a que eso ocurra, a que, como fruto de las conversaciones se pueda ir generando la confianza perdida por lo que ocurrió en julio”, aseguró, en referencia a las negociaciones fallidas para el intento de investidura de Sánchez en ese mes. Y no dio más pistas porque, “si todo eso permite que emerja algo nuevo”, ella “condicionaría” el fruto de esas conversaciones mencionando cargos concretos para Unidas Podemos.

SÁNCHEZ E IGLESIAS

Estas fueron las principales novedades del mensaje del Gobierno socialista sobre las negociaciones después de la fallida reunión de ayer entre los equipos negociadores del PSOE y Unidas Podemos, en la que, dijo, “se constataron diferencias pero también se observó que había ganas de continuar trabajando en profundidad por un nuevo gobierno” y “ambas partes se emplazaron a otros momentos”.

Es más, Celaá no quiso aceptar la lectura general de que no hubo avances, porque “ha habido un intercambio de información importante y han quedado en conectar via telemática para organizar otra reunión”. Preguntada por si Sánchez y el presidente de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, se verán directamente, ella dijo que “se puede dar por garantizado”, pero no de forma inmediata. “No les quepa duda de que esto deparará una reunión entre los dos líderes, con toda normalidad. Pero vamos a esperar al trabajo de las comisiones negociadoras”.

En otro orden de cosas, la portavoz del Gobierno insistió en que el PSOE no quiere nuevas elecciones, como insinúa su interlocutor, y está “a la espera de que Unidas Podemos se suba también a esta intención”. En su intervención inicial quiso subrayar que el de Iglesias es “el grupo que falta por subirse a ese acuerdo”, que ya apoyan y reclaman ERC y el PNV. “Si Podemos quiere, habrá gobierno”, presionó directamente más tarde.

Eso sí, cuando se le preguntó si Sánchez acudiría a la investidura si Unidas Podemos sólo apoyara ésta y no la gobernabilidad, Celaá lo negó terminantemente. “No visualizamos un escenario en el que se pueda llegar a una investidura sin que se pueda producir una colaboración”, aseveró, añadiendo que no cree que “ninguna fuerza política pueda estar en esta deriva”, que le parece “un rincón oscuro que no merece ni la ciudadanía, ni las fuerzas políticas ni la política de este país”.

Finalmente, Celaá aprovechó una pregunta sobre qué tiene que ganar Unidas Podemos si acepta un acuerdo sin entrar en el Gobierno para lanzar una amenaza velada sobre lo que significaría una repetición electoral para ese grupo político. “La ganancia la tendrán que medir ellos. Ellos tendrán que mirar cuáles son sus riesgos, sus fortalezas y debilidades, y el escenario en que se mueven”, dejó caer, antes de rematar que no concibe que para una fuerza progresista no sea una ganancia desarrollar un programa progresista.

(SERVIMEDIA)