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El dolor de la ausencia de dos años terminaba con el abrazo de Elaf, de 16 años, y su familia en el punto fronterizo de Kassab, en Lattakia (en la costa siria).
El reencuentro se producía el pasado miércoles 21 de noviembre, gracias al trabajo realizado por la ‘Media Luna Roja Siria’  y el ‘Comité Internacional de la Cruz Roja’ (ICRC) en el marco de su misión humanitaria  ‘Restaurar el vínculo familiar’.
Fue una explosión en Al-Rashideen, en Aleppo (Siria) de hace dos años, la que provocó la separación familiar. El incidente hizo que madre e hija sufrieran lesiones en las caras. La joven también tuvo que ser tratada de heridas en el hombro y el muslo, lo que obligó a separarlas en distintos lugares.
Un mes después de la explosión, la madre supo que su hija estaba en Turquía, pero no tenía forma de localizarla. Tras conocer que la Media Luna Roja había logrado reunir a un niño, Rida, que había sido separado de su familia en la misma explosión, solicitó una reunión para exponer su caso. Finalmente, también ellos han tenido un final feliz.