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Un informe de la Agencia de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) publicado este lunes señala que, aún hoy, el embarazo sigue siendo la principal causa de muerte entre las mujeres de 15 a 19 años a nivel global, lo que da cuenta de que “el mundo no ofrece atención de salud materna de calidad a las madres más pobres”.

“Debido a que las adolescentes todavía están creciendo, corren un gran riesgo de complicaciones si se quedan embarazadas. Además, sus hijos corren mayor riesgo de morir antes de cumplir los cinco años”, denunció esta entidad de la ONU, que recuerda que son 800 las mujeres que mueren cada día por complicaciones en el embarazo.

El informe constata que, en comparación con las mujeres que se casan siendo adultas, las niñas forzadas a casarse tienen menos probabilidades de recibir atención médica adecuada durante el embarazo o de dar a luz en un centro de salud. Además, al menos 7.000 niños nacen muertos todos los días, cuando la mitad de ellos estaban vivos cuando comenzó el parto, mientras que otros 7.000 bebés fallecen durante el primer mes de vida.

De hecho, según los datos de Unicef hay más de cinco millones de familias en África, Asia, América Latina y Caribe que invierten cada año más del 40% de sus gastos no alimentarios de hogar en servicios de salud materna. “Para demasiadas familias, los costes derivados del parto pueden ser catastróficos. Si una familia no puede afrontar estos gastos, las consecuencias pueden ser fatales”, denunció la directora ejecutiva de la organización, Henrietta Fore.

“Podemos detener este sufrimiento y salvar millones de vidas ofreciéndoles un par de manos cualificadas, instalaciones funcionales y una mejor calidad de la atención sanitaria antes, durante y después del embarazo”, destacó Unicef. Y es que “estamos fallando a la hora de facilitar atención de calidad a las madres más pobres y vulnerables”, dijo Fore.

Por lo general, las niñas víctimas de matrimonio infantil tienen que cuidar de muchos niños, según la organización de la ONU. En Camerún, Chad y Gambia, más del 60% de las niñas de 20 a 24 años que se casaron antes de cumplir los 15 años tenían tres o más hijos, en comparación con menos del 10% de las mujeres de la misma edad que se casaron siendo adultas.

Este nuevo análisis se enmarca en ‘Cada vida cuenta’, una campaña mundial de Unicef para exigir y proponer soluciones en nombre de los recién nacidos del mundo. A través de esta iniciativa, Naciones Unidas hace un llamamiento a los gobiernos, a los proveedores de servicios de salud, a los donantes, al sector privado, a las familias y a las empresas para mantener a todas las madres y niños vivos dotando de más medios económicos y profesionales a las zonas que más lo necesitan.