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La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid ha abierto un expediente de información reservada para “conocer las circunstancias de los supuestos hechos” que culminaron el pasado 15 de diciembre con la detención en el barrio de Usera de 15 menores que presuntamente acosaban a dos hermanos adolescentes.

Según explicaron este jueves a Servimedia fuentes del Gobierno regional, la citada consejería ha tenido conocimiento esta mañana del caso “por la prensa” y de inmediato abrió una investigación.

Al mismo tiempo, fuentes de la Policía Nacional informaron a esta agencia de que se investigan los teléfonos móviles de los 15 chicos para aclarar si sus acciones se remontan en el tiempo y si grababan vídeos de estas agresiones.

Desde la Consejería de Educación se explicó que este departamento “desconocía los hechos”, ya que no ocurrieron en el colegio y “por eso no se ha abierto el protocolo de acoso” en el centro en el que estaban escolarizadas los dos hermanos.

Educación precisó que uno de los hermanos se encontraba “expulsado con medidas disciplinarias” de las aulas y el otro acumulaba “una trayectoria de faltas de asistencia” a las clases, aunque éstas estaban “justificadas por la familia”.

Asimismo, el Ejecutivo madrileño agregó que “la inmensa mayoría” de los detenidos por la agresión “no eran alumnos” del centro educativo de los jóvenes acosados, por lo que no puede considerarse ascoso escolar.

PESQUISAS EN MARCHA

Por su parte, la Policía Nacional está investigando los móviles de los 15 presuntos agresores para averiguar si esta conducta se venía produciendo desde hace meses y si los acusados grababan este tipo de acciones. Según informó la Jefatura Superior de Policía de Madrid, los padres denunciaron que los jóvenes grababan las agresiones y humillaciones a sus hijos con los teléfonos móviles y después los distribuían.

La detención de los 15 jóvenes se produjo el pasado 15 de diciembre cuando los padres de los dos hermanos escucharon golpes y gritos en el portal de su domicilio, por lo que llamaron al 091 para alertar de lo que estaba sucediendo.

Al llegar al lugar de los hechos varias patrullas, la veintena de jóvenes que estaba acosando a los hermanos salió corriendo, aunque los agentes pudieron interceptar a una quincena de ellos.

Los padres manifestaron a los agentes que desde hace tiempo sus hijos no iban a clase por miedo y por haber recibido alguna agresión por parte de compañeros del colegio. Además, según confirmó la Policía a Servimedia, los padres remarcaron que las amenazas y vejaciones se producían también a través de las redes sociales.

La Policía, tras identificar a los 15 jóvenes, de entre 14 y 16 años, comprobó que los detenidos eran jóvenes del centro escolar pero también de fuera del centro. Todos ellos fueron trasladados al Grupo de Menores (Grume) de la Policía Judicial, quien les puso a disposición de la Fiscalía de Menores por un presunto delito de acoso escolar.

Agentes de la Policía están trabajando para averiguar, a través de los teléfonos móviles de los jóvenes detenidos, el grado de implicación de cada uno de ellos, las posibles amenazas vertidas por todos ellos y la posible existencia de vídeos de las agresiones distribuidos a través de las redes sociales o de los grupos de WhatsApp.