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El presidente nacional del Partido Popular, Pablo Casado, se dirigió este domingo a quienes “no salieron muy contentos” de la jornada electoral del 28 de abril para trasladarles “el compromiso” del PP de “no defraudar” si depositan su confianza hoy en estas siglas para instaurar “un contrapeso” a las políticas socialistas a nivel nacional.

Casado llegó a las 12.10 al Colegio Nuestra Señora del Pilar, en la calle Castelló de Madrid, junto a su mujer, Isabel Torres, y depositó las tres papeletas para las elecciones europeas, autonómicas y municipales sin tener que hacer cola. Los candidatos del PP a la Comunidad de Madrid y al Ayuntamiento, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almedia, también le acompañaron.

Tras varios saludos y fotos, Casado se dirigió a los medios, con Ayuso ubicada a su izquierda y Almeida a su derecha, para animar a los españoles a participar en estas elecciones. “Esperamos una alta participación, que nadie se quede en casa sin votar, porque después de este día no volvemos a votar en cuatro años”, recalcó el presidente del PP.

Subrayó que en estas elecciones se deciden “las políticas de cercanía”, lo que será la educación en libertad, la gestión sanitaria, la bajada de impuestos, la política agraria y ganadera o incluso las cuestiones de seguridad ciudadana, movilidad y aquellas que afectan “en el día a día”. “Son unas elecciones muy importantes”, se reafirmó.

Así, defendió que no puede imperar “esa sensación de que ya votamos en las generales”, sobre todo en aquellos que “no salieron muy contentos de la jornada electoral en las generales”. Hizo especial hincapié en que estos comicios sirven para establecer “un contrapeso” territorial al PSOE, de tal manera que “otras administraciones acaben controlando o atenuando el efecto de la Administración General del Estado”.

“Con pleno respeto a la decisión de cualquier votante, hemos demostrado ese compromiso de no defraudar”, enfatizó el líder de los populares, para acto seguido destacar la importancia de Europa al decir que hoy también se vota “esa política sensata frente a extremismos”. Con esta referencia acabó su discurso, que cosechó el aplauso de los apoderados del PP, y abandonó el recinto para tomar el aperitivo con Ayuso y Almeida y, después, comer en familia.

(SERVIMEDIA)