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Después de que España recibiera de China un envío de test rápidos contra el coronavirus que eran defectuosos, otro país se suma a la lista de naciones timadas.

Bélgica ha anunciado que la región belga de Flandes ha recibido 100.000 mascarillas FFP2, destinadas a que los infectados propaguen aún más el coronavirus, que venían en mal estado.

En concreto, según explicó este martes el director del hospital de Amberes RevArte, Ludo Splingaer, las mascarillas venían de Colombia mal empaquetadas.

“Resultó que no venían de China, como decían, sino de Colombia. Fueron empaquetados en cajas de plátanos y cereales de maíz usadas, que es lo contrario de las regulaciones. En una caja, encontramos excrementos de animales”, aseguró en declaraciones al diario De Tijd.

Lo que no se ha revelado hasta el momento es cuánto se pagó por las mascarillas y a qué empresa se le encargaron las mascarillas.