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Los partidos políticos que se presentan a las elecciones autonómicas del 12 de julio en el País Vasco y Galicia han diseñado una campaña electoral muy distinta a la que habían planificado para la convocatoria de abril, que se suspendió por la pandemia del Covid-19. La presencia del coronavirus y las medidas para evitar los contagios –ante la falta aún de un tratamiento eficaz–marcarán cada uno de los actos de las fuerzas políticas que se disputan los apoyos en esta cita con las urnas.

Los socialistas han diseñado, tanto en Galicia como en País Vasco, una campaña electoral basada principalmente en pequeños actos potenciados con conexiones por redes sociales e Internet (streaming). De manera presencial, los actos tendrá un máximo (aproximado) de hasta 500 personas, cuando se produzca el mitin principal con el presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, y respetando la distancia de seguridad de metro y medio.

La suplencia de los actos, por no poder concentrar a gente, lo compensarán “con un poco de todo”. Desde más “actos sectoriales”, mayor presencia en redes sociales con explicaciones sobre el programa electoral, a más participación con entrevistas en los medios de comunicación. Todo lo que se pueda al aire libre es una de las máximas para el diseño de los actos.

Además, aprovecharán la presencia de miembros socialistas del Gobierno como la vicepresidenta económica Nadia Calviño, los ministros de Sanidad y Asuntos Exteriores, Salvador Illa y Arantxa González Laya, o los titulares de Cultura e Interior, José Manuel Rodríguez Uribes y Fernando Grande-Marlaska, para llenar la jornada de pequeños actos sectoriales, paseos, reuniones, etc, para marcar la agenda de la jornada.

“RESPONSABILIDAD”

Desde el PP gallego explican a Servimedia que quieren reforzar más que nunca la imagen de “responsabilidad”, incluso por encima de las recomendaciones sanitarias. Por ello, atrás quedarán los típicos paseos electorales que implican contacto físico y “se reducirán los aforos a la mínima expresión”, garantizando en todo caso la distancia social.

Los actos electorales en exteriores cobrarán fuerza y también se explotarán las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías. En todo caso, las fuentes consultadas inciden en que el presiente gallego y candidato a la reelección, Alberto Núñez Feijóo, tiene “como prioridad absoluta” la gestión del “control de daños” a raíz de la pandemia del coronavirus.

“Vamos a ir siempre al tramo mínimo de gente aunque la ley permia mayores aforos”, sintetizan desde el PP de Galicia, que se han propuesto “peinar el máximo territorio” pero siempre en mítines más cortos dado que el factor saludos y fotos se elimina por completo. Su objetivo, dicen, es que los votantes entiendan que “nunca va a ser tan seguro votar” en colegios electorales, que “van a ser como quirófanos”.

De la misma forma, los populares vascos inciden en la importancia de que “todo el mundo actúe con la responsabilidad que corresponde” al momento. Por ello, seguirán al pie de la letra todas las pautas para que “la gente tenga la certeza de se toman las medidas sanitarias que están en vigor” y que los actos se desarrollan con todas las garantías.

Los aforos se acomodarán a lo que requiere esta situación y se potenciarán los actos a pie de calle, algo que recuerdan que ya era costumbre en las campañas del PP. Además, en la campaña del candidato de PP+Cs, Carlos Iturgaiz, también se contempla proporcionar mascarillas y gel hidroalcohólico a quienes acudan a sus mítines y así lo requieran.

Igualmente, desde Ciudadanos afrontan esta campaña teniendo en cuenta todas las medidas para mantener la seguridad. Por ello, sus actos serán preferiblemente al aire libre y en un formato reducido para fomentar la distancia entre simpatizantes.

EXTERIORES

Desde Podemos Galicia corroboraron que los actos estarán “evidentemente condicionados” por la epidemia, porque además no hay un marco legal que regule los eventos de la campaña más allá de las condiciones generales de seguridad sanitaria. Por tanto, planean una quincena íntegramente compuesta de actos al aire libre pero que a la vez sea “muy dinámica, flexible”, en la que tengan la “capacidad de improvisar”.

Para ello, indican, hace falta “tener un plan B para casi todo”; si, por ejemplo, comienza a llover, ya tienen contratada a una empresa que instalará una carpa ajustando las distancias entre sillas. O, si se supera el aforo permitido, tener preparada una pantalla para quienes se vayan a quedar fuera.

Además, Podemos se asegurará de que todos los actos se retransmitan por ‘streaming’, de forma que todos los simpatizantes que deseen verlo lo puedan hacer.

En Podemos Euskadi no fueron tan explícitos, pero coincidieron que los actos se organizarán manteniendo las distancias de seguridad y, en los casos en que no sean al aire libre, fijando aforos limitados y respetando la normativa sanitaria. De hecho, en la pegada de carteles en la medianoche del jueves al viernes ya acudieron con mascarilla todos los participantes.

Como sus compañeros de Galicia, Unidas Podemos tratará de acentuar la campaña telemática, con mayor presencia en las redes sociales y retransmisión por ‘streaming’ de sus actos presenciales.

(SERVIMEDIA)