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Blackshark 2: El rey de los mares, y de los juegos

La plataforma móvil siempre ha sido la gran olvidada cuando hablamos de Gaming. Para cualquier jugón de la vieja escuela, el móvil es un dispositivo en el que sólo los “casuals” del “Candy crush” pasan las horas. Afortunadamente esto ha ido cambiando en los últimos tiempos, gracias a un hardware cada vez más avanzado y desarrolladores más abiertos a explorar plataformas distintas los compatibles (PC) y las consolas domésticas.

Y es que no hay que olvidar, que hoy por hoy, un Smartphone de generación actual es capaz de sacarle los colores a equipos personales de gama media, con un hardware capaz de mover juegos realmente avanzados y cada vez más optimizados para plataformas de movilidad. Y tampoco es de extrañar; al fin y al cabo, los chips que integran los nuevos dispositivos móviles son muchos más cercanos de lo que creemos. Una plataforma tan pródiga y bien valorada como Nintendo Switch, sin ir más lejos, es virtualmente un dispositivo de categoría móvil, con un SoC (System-on-a-Chip) Tegra, de la marca Nvidia, que se compone de CPU de arquitectura ARM, muy, muy similar a la que podemos encontrar en tablets (Sin ir más lejos, Nvidia Shield) y Smartphones con Android.

Pero, ¿qué diferencia a Blackshark 2 y otros Smartphones y tablets de Nintendo Switch? El sistema operativo. Cualquier teléfono inteligente actual, para Gaming o uso general, está basado en el sistema de Google, Android (en cualquiera de sus múltiples versiones disponibles en el mercado) y eso es tanto una ventaja como un inconveniente. Android cuenta con un Marketplace de aplicaciones en la que cualquier desarrollador puede publicar contenido; esto hace que sea un lugar idóneo para que los editores publiquen sus videojuegos, pero también la convierte en un laberinto lleno de aplicaciones y juegos “falsos” que pueden poner en peligro nuestro sistema o incluso nuestra privacidad. Afortunadamente la inseguridad se reduce día a día gracias a los esfuerzos de Google por limpiar su ecosistema, y Google Play Store, es cada vez más, un sitio increíble para encontrar videojuegos que pongan a prueba al más pintado de los teléfonos.

El rey de los teléfonos Gaming

Blackshark 2, hecho por Xiaomi, es uno de los contendientes más fieros en el de momento reducido mercado de teléfonos móviles optimizados para Gaming, y gran parte de la responsabilidad recae en sus espectaculares especificaciones. Este monstruo cuenta con uno de los SoC más avanzados del mercado, una cantidad más que generosa de memoria de sistema y de almacenamiento, y una pantalla que hará las delicias de los más sibaritas entre los Gamers. La unidad que amablemente nos han cedido para este análisis no se encuentra en la cúspide de la pirámide, pero sus características son un auténtico portento incluso entre los estándares actuales:

Especificaciones técnicas

SoCQualcomm Snapdragon 855 (7nm) CPU Octa-core Kryo 485 . GPU Adreno 640
PantallaAMOLED 6.39” FHD+ (2340x1080p) – Relación de aspecto 19.5:9 – Densidad 403ppp – Relación de pantalla/cuerpo: 81.7%
Memoria RAM6GB (Disponible también en configuraciones con 8 y 12GB de RAM)
Almacenamiento128GB (disponible también en configuraciones con 256GB)
Ranura MicroSDNO
SonidoAltavoces estéreo, salida mediante conector USB Tipo C (Incluye adaptador USB TypeC – Micro jack 3,5” de 4 polos)

Micrófono con cancelación de ruido activa

Comunicaciones-WiFi 802.11 a/b/g/n/ac 2.4/5GHz – Wifi Direct

-Bluetooth 5.0 (A2DP, aptX, LE)

-GPS (A-GPS, Glonass BDS)

-Dual SIM DS. Redes GSM/CDMA, HSPA, EVDO, LTE 4G

BateríaIones de Litio 4000 mAh / Carga rápida hasta 27W
Cámara principalCámara dual:

  • 48MP Apertura f/1.8. sensor ½”, 0.8 µm, PDAF
  • 23MP Apertura f/2.0. sensor ½”, 1.0 µm, PDAF, zoom óptico 2X

Características: Flash LED, HDR, Panorama, Slow-mo 240/120fps.

Grabación de video 2160p a 30fps, 1080p a 30fps, 720p a 120fps

Cámara delantera20MP, Apertura f/2.0, 0.9 µm

Características: HDR.

Grabación de video 1080p a 30fps

I/OUSB 2.0 c/ conector Type C

Sensor de huellas bajo la pantalla

Acelerómetro

Giroscopio

Sensor de proximidad

Brújula magnética

Dimensiones y peso163.5 x 75 x 8.8 mm

205 g

Esta unidad viene equipada con 128GB de almacenamiento y 6GB de RAM, aunque la versión más económica para el mercado europeo cuenta con 8GB de memoria de sistema, y se comercializa a un precio de 549€. El Smartphone incluye de serie un cargador de carga rápida QC3.0, aunque por defecto, la batería soporta la especificación QC4.0 de hasta 27W y 4.8ª que la llevaría hasta el 60% de capacidad en apenas 30 minutos a través del puerto USB Tipo C. Tiene autonomía suficiente para pasar largas sesiones de juego sin tener que preocuparnos por la carga, algo de vital importancia si hablamos de plataformas móviles.

Sensaciones de solidez y robustez y un pequeño toque de estilo

No todo son especificaciones técnicas cuando hablamos de un móvil, especialmente uno tan especial como Black Shark 2. El terminal se siente increíblemente robusto en la mano, con un chasis metálico que transmite al usuario el estilo agresivo del diseño y del hardware que esconde, pero que también oculta una sorpresa que no agradará nada a los amantes del buen diseño (y haters de las carcasas que lo ocultan) El teléfono de Xiaomi debería venir con una advertencia de serie, ya que es tremendamente resbaladizo, como efecto secundario del metal pulido de su carcasa trasera. Como rémora, hay que decir que el pequeñín tiene un peso de 205 gramos, que se antoja un pelín excesivo para un terminal móvil si lo queremos utilizar como teléfono principal (y centro de ocio personal) Pero es que este detalle se pasa por alto en cuanto sabemos el motivo: Blackshark 2 monta un sistema de refrigeración que el fabricante ha bautizado como Direct Touch Liquid Cooling 3.0. Este sistema permite reducir la temperatura de la CPU hasta en 14ºC en comparación con otras soluciones de disipación pasiva, con una eficiencia mucho mayor gracias a la distribución del disipador principal, que cuenta con una superficie amplia para distribuir el calor generado por los componentes electrónicos de la unidad.

Por otro lado, el finísimo perfil de 8.8 milímetros le confiere un aire estilizado y elegante, acentuado por la mezcla de metal y cristal de la carcasa trasera, adornada en su parte central por el logotipo de la submarca de Xiaomi, que también tiene la característica de iluminarse en un espectro RGB con múltiples combinaciones posibles para alertarnos de notificaciones, o simplemente… porque puede. En el mismo hilo se mueven los laterales del terminal, que cuentan con sendas barras LED RGB que se iluminan durante la carga de batería, así como durante las sesiones de juego si activamos la opción correspondiente, reaccionando al color principal de la pantalla así como al sonido y música dentro de los juegos, para producir una sensación de inmersión inaudita en este tipo de dispositivos.

Y en este apartado, el sonido, he tenido sentimientos encontrados. Aunque los altavoces estéreo son bastante potentes y que el software de “IA” incluido que promete optimizar el sonido en base al contenido que consumimos, el rango dinámico del sonido no es lo amplio que cabría esperar, con unos graves más débiles de lo necesario, y agudos que provocan distorsión cuando subimos al máximo el volumen. Por suerte, y a pesar de no incluir un jack estéreo, el teléfono incluye un adaptador USB Tipo C a jack 3.5mm de 4 polos, de modo que podremos disfrutar de toda la fidelidad que aporta el hardware de audio del terminal desde nuestros auriculares preferidos sin tener que invertir en un cambio de interfaz.

¿Todo pantalla? No, pero casi

Hablando de pantallas, esta es unna de las partes más impresionantes de este todoterreno; con una diagonal de 6,39 pulgadas y una relación de aspecto de 19,5 a 9, el espectacular display AMOLED ofrece una tasa de contraste envidiable en parte gracias a su soporte para conversión HDR, así como una reproducción de color extremadamente precisa, con un brillo de 430nits. El terminal cuenta con marcos en la parte superior e inferior (posición portrait) aunque carece casi por completo de bordes laterales, con lo que junto a su curiosa relación de aspecto se consigue una unidad más “estrecha” de lo habitual, incluso entre terminales con pantalla “ultra-ancha”.

Es aquí donde Xiaomi se ha desmarcado de sus competidores principales, Razer, que con su increíble Razer Phone han marcado un antes y un después en el Gaming móvil, introduciendo una pantalla con una tasa de refresco de 120Hz, que proporciona una fluidez inédita, y como consecuencia, una respuesta al tácto muy ágil.

¿Se ha quedado atrás Xiaomi? Lo cierto es que no. Pese a que la pantalla AMOLED tiene una tasa de 60Hz, la tasa de actualización del sensor táctil es de 240Hz, lo que proporciona una respuesta inmediata a cualquier input táctil, con un tiempo de respuesta medio de 43.5 milisegundos. Esto se transmite enseguida en una gran fluidez, un término unánime entre los que han probado el terminal, tanto en la interfaz del teléfono como en juegos y aplicaciones. Esta inmediatez a la hora de interactuar con la pantalla nos proporciona una ventaja evidente a la hora de jugar, especialmente si hablamos de juegos competitivos de acción rápida, como por ejemplo PUBG, o Fortnite, que precisan de respuesta rápida y precisa a cada evento. Del mismo modo, la compañía ha implementado Master Touch, un sistema tácil “3D” que soporta interacciones sensibles a la presión para crear “zonas muertas” como si de un joystick se tratase, o crear acciones personalizadas en función del tipo de toque que se utilice, de modo que podamos personalizar al máximo la experiencia en juegos con controles complejos.

Y esta no es la única ventaja de la gran pantalla AMOLED de Blackshark 2. Gracias a su tecnología, los colores son más vivos, y los negros más profundos. Los pixels se iluminan de manera individual, de modo que un pixel negro equivale a un pixel apagado, de modo que además de proporcionar un contraste más elevado, también permite ahorrar batería.

El display de este Smartphone oculta una última sorpresa para todos los usuarios, y digo oculta con muy buen motivo. El sensor de huellas dactilares para desbloqueo de terminal y funciones ha sido la revolución en el mercado de los Smartphones, y por supuesto, Xiaomi no iba a dejar fuera a su terminal Gamer. En esta ocasión, la compañía ha optado por seguir la estela de sus últimos modelos y ha incorporado un desafortunado lector de huellas justo bajo la pantalla AMOLED de Blackshark 2. ¿Por qué desafortunado? Como efecto secundario de encontrarse por debajo del panel táctil de la pantalla, el lector de huellas es más lento y menos preciso de la media, y mucho más lento de lo que el fabricante nos tiene acostumbrados. Personalmente, utilizo como mi Smartphone del día a día un Xiaomi Mi Mix 2, que como la mayoría de terminales de la marca incorpora un sensor trasero situado bajo la cámara principal, que funciona a la velocidad del rayo. Frente a este, el humilde sensor de Blackshark 2 puede llegar a tardar 4 veces más en detectar la huella dactilar, con un índice de fallo bastante elevado, lo que junto a una ergonomía relativamente mal planeada (el sensor se encuentra en una posición muy baja para resultar cómodo para el pulgar) convierten a la solución de desbloqueo en poco menos que frustrante.

La cámara, ¿El punto flaco? La respuesta te sorprenderá

He de reconocerlo; nunca he tenido suerte en lo que se refiere a cámaras móviles. Mis elecciones en un sentido u otro me han llevado siempre a terminar con Smartphones con una cámara bastante deficiente, y Xiaomi tiene historial al respecto. Lo que me he encontrado ha sido más que satisfactorio, con capturas muy nítidas gracias a su doble cámara principal, poca aberración cromática, y una definición más que digna para un sensor móvil, en un terminal que no está para nada centrado en la calidad de sus cámaras. En cuanto al vídeo, Blackshark 2 puede grabar tomas a 2160p y 30 frames por segundo, o subir hasta los 120 cuadros cuando reducimos la resolución hasta 720p, con resultados muy interesantes.

Rendimiento más allá de Orión

Nadie espera mucho de las plataformas móviles, ni siquiera hoy en día, pero baste decir que Xiaomi BlackShark 2, gracias a su unidad central integrada en el SoC Qualcomm Snapdragon 855, puede superar en potencia pura a la consola portátil doméstica más potente hasta la fecha, Nintendo Switch, que por su parte incorpora un chip desarrollado por la mismísima Nvidia, Tegra custom basado en el X1.

Para colmo, este móvil para jugones incorpora un modo especial para videojuegos, con un switch “Shark Space” dedicado en el lateral del mismo, que al activarse optimizará el sistema vaciando cachés y cerrando aplicaciones innecesarias, e incluso, en su modo más extremo, “Ludicrous Mode” (Modo ridículo, casi imitando al clásico de Mel Brooks, Spaceballs) que nos permitirá personalizar la experiencia para maximizar el rendimiento, desactivando llamadas, notificaciones, antenas y otras características a fin de darle un poco más de combustible a la enorme caldera que incorpora.

El Shark Space incluye una interfaz especialmente dedicada a los juegos, que escanea nuestro almacenamiento interno en busca de aplicaciones (las que no encuentre las podremos añadir manualmente) y nos las lista en un scroll horizontal al más puro estilo menú o dashboard de consola convencional.

Y es en los juegos donde este teléfono es una auténtica estrella; ningún título se le resiste, pudiendo utilizar programas tan exigentes como PUBG en su configuración más agresiva sin que notemos una pérdida de FPS en ningún momento, gracias al especial equilibrio de recursos que mantiene el terminal en todo momento. En pruebas sintéticas, Blackshark 2 también brilla entre la competencia. Desafortunadamente, fue completamente imposible instalar, ni desde Google Play, ni desde otras fuentes, los APK más utilizados para realizar pruebas en plataformas móviles, como Geekbench o AnTuTu, de modo que el único bench sintético con el que hemos podido comparar, en una comparativa aparentemente poco justa, ha sido 3DMark, veterano en el área del testeo de hardware para Gamers.

La máquina de Xiaomi fue capaz de desperezarse y medirse de igual a igual con máquinas del calibre de Samsung Galaxy S10+, o OnePlus, quedando bastante por encima de su competencia directa, Razer Phone 2 o Asus ROG Phone, demostrando que sin duda, el equilibrio logrado por la marcha asiática ha dado un resultado, como poco, por encima del esperado por crítica y usuarios.

Un auténtico portento

Si Xiaomi fuese una marca occidental, con sede en Sillicon Valley, Blackshark 2 habría sido la estrella de todos los congresos anuales sobre telefonía móvil y Gaming, con su propio evento, centrado en las novedades. Pero desafortunadamente, también costaría un mínimo de 800€ en su versión más “sencilla”. Por suerte para nosotros, Xiaomi es una marca que busca ante todo un hueco en el mercado occidental a base de ofrecernos excelentes productos con el precio más ajustado posible teniendo en cuenta todas las variables de lanzar un nuevo dispositivo al mercado. Gracias a eso, disponemos de un terminal con un rendimiento envidiable y una relación calidad / precio de lo más atractiva, que seguro que harán las delicias de más de uno. Personalmente, aunque la ausencia de la capa de personalización MIUI me echa un poco para atrás tras años de uso de móviles de la compañía, creo que Xiaomi ha dado en el clavo con un Smartphone todo-terreno que será el objeto de deseo de muchos, muchos Gamer y no Gamers alrededor del globo.

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