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Rocacho, productos de temporada y una carne insuperable a un paso de la Castellana

  • Rocacho es un moderno asador a orillas de La Castellana.
  • Es el único restaurante de Madrid donde se puede disfrutar de las carnes de El Capricho.
  • Su habitual oferta de carnes y pescados a la brasa y de arroces tradicionales se completa con platos como la crema de alcachofa con vieiras o el espectacular jarrete de ternera.

A solo un paso del Eurobuilding se encuentra Rocacho, un restaurante que, desde su apertura hace tres años, se ha consolidado como uno de los asadores modernos imprescindibles en la capital. Pero este templo para carnívoros es, ante todo, un referente de la cocina tradicional de culto al producto y de la sencillez frente a la complejidad técnica. En su oferta destacan los distintos cortes de buey de El Capricho, reses criadas por José Gordón en su finca de Jiménez de Jamuz, León, con la parrilla de carbón de encina como protagonista. Su carta se renueva al son de las temporadas, nutriéndose siempre de la mejor materia prima de estación, por calidad y por momento óptimo de consumo.

Restaurante
Rocacho

Con el otoño llegan el frío, los días cortos y, en lo culinario, algunos de los productos más valiosos y esperados del año: setas –icono gastronómico del momento–, alcachofas, carnes de caza, castañas… Un género que en Rocacho se selecciona honesta y cuidadosamente y se trata con mimo, dando forma a una selección de platos sabrosos y contundentes pero libres de artificio.

Impresionante carpaccio

Para empezar, en la carta de Rocacho se ha incorporado un carpaccio templado de gamba roja de Huelva, con mayonesa de piparra y una bilbaína preparada con el aceite de sus cabezas, decorado con flores de ajo. El plato es fresco, ligero e ideal como entrante. El intenso sabor de las gambas combina a la perfección con el picante ligero de la piparra, dando como resultado una combinación de sabores difícil de olvidar.

Tampoco hay que dejar atrás un original gofre de masa de patata coronado con picadillo de buey de El Capricho, una de las mejores carnes de España gracias a su gran infiltración de grasa y a su complejo sabor. Punto aparte merece la generosa croqueta de cecina de buey, cremosa y con un rebozado perfectamente conseguido, con un sabor que perdura en el paladar.

Rocacho
Gofre con picadillo de buey

Como platos de cuchara, otra de las señas de identidad de los meses fríos, Rocacho propone la crema de alcachofa con vieira y huevas de mújol y unas potentes lentejas de magret de pato –terminado a la brasa, lo que le aporta a la carne una textura crujiente–, cocinadas a fuego lento durante 14 horas. En la sección de arroces de fina capa y fideuás, otro de los puntos fuertes del restaurante, se suma el arroz caldoso de bivalvos (berberechos, mejillones, almejas, vieiras, etc.), que se elabora, como todos los demás, para un mínimo de dos personas.

Un jarrete para chuparse los dedos

Y en el capítulo de carnes, se incorporan el pollo coquelet asado con tatín de chalotas, presentado sobre una aromática cama de romero, y el espectacular jarrete de ternera Rocacho, un clásico que viene a completar la selección disponible de cortes de carne de El Capricho. Se prepara a baja temperatura, durante 12 horas, y se sirve en mesa, acompañado de un puré de tubérculos (patata y chirivía) y su propia salsa. Eso sí, las raciones son muy abundantes, así que te recomendamos que vayas dispuesto a comerte el mundo.

Rocacho
Jarrete de ternera

Por su parte, los menos carnívoros pueden optar por dos de los grandes pescados más apreciados en Rocacho: el pixín a la donostiara y el rodaballo salvaje a la brasa. Las propuestas fuera de carta irán rotando semanalmente y según mercado: desfilarán los boletus edulis (a la brasa, con yema de huevo de corral), el arroz con perdiz y varias preparaciones protagonizadas por las alcachofas (a la brasa con cecina de El Capricho o con trufa).

Postres de infarto

Por último, entre los postres se puede encontrar ahora un dulcísimo crumble de pera con helado de chocolate blanco y merengue, absolutamente sublime. El merengue, suave y ligero, se tuesta en el momento, y es el contrapunto perfecto al sabor a canela de la base. Es como volver a oler aquellas tartas que, con tanto amor, horneaba tu abuela en las tardes lluviosas de domingo.

Rocacho
Crumble de pera con helado de chocolate blanco y merengue

Todas estas propuestas se acompañan de una cuidada bodega de 60 referencias, que se ha ampliado recientemente sobre todo en el capítulo de champagnes. Para las carnes de El Capricho, el equipo de Rocacho recomienda el tinto Viña Ardanza (bodegas La Rioja Alta), uno de los vinos más emblemáticos de la D.O.Ca. Rioja, personalizado como vino de la casa.

Además, la carta de postres de Rocacho se presenta con una seleccionada propuesta de vinos dulces por copas, con etiquetas como el vino de hielo The End (D.O. Utiel-Requena) o el auténtico capricho de vendimia tardía Kala (de Bodegas Contreras Ruiz), 100 % Zalema, procedente de la Reserva de la Biosfera de Doñana.

60 euros por persona

El restaurante se encuentra en la calle Padre Damián 38 y abre de lunes a domingo, de 13:00 a 23:00. Su precio es muy razonable, si se tiene en cuenta la calidad de los productos utilizados, 60 euros por persona. Además, el local está perfectamente adaptado a la “nueva normalidad”: distancias entre las mesas, gel hidroalcohólico, sobres para guardar las mascarillas….

Rocacho es un auténtico descubrimiento, no solo para aquellos que vienen por negocios, sino para cualquiera que quiera disfrutar de un producto de calidad en un entorno privilegiado. ¡Bon appétit!

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