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Mario Vaquerizo se encuentra mejor de la artrosis crónica que sufre. Una enfermedad degenerativa que en los últimos tiempos le ha hecho la vida más difícil.

En una entrevista en la revista ‘Shangay‘, el cantante de las Nancys Rubias ha asegurado que vuelve a ir al gimnasio pero que también ha pensado en el futuro cuando muera.

Con un tono mucho más optimista que el que presentaba hace unos meses cuando llegó incluso a declarar que no tenía “ganas ni de follar”, el marido de Alaska parece otra persona:

“Me encuentro fenomenal, renovado de ánimo (…) y vuelvo un poco a hacer lo que quería hacer: madrugar y quedarme con mejor cuerpo del que tengo ahora”, asegura.

Coincidiendo con la mejoría de Mario, la pareja ha hablado de sus planes cuando ambos fallezcan ya que no tienen hijos:

“Tenemos un testamento hecho, algo que es de sentido común, para evitar un marrón a la gente que se quede. Por supuesto tenemos separación de bienes”, aunque según ha señalado Alaska “lo nuestro no es que sean cosas de valor, sino cosas más bien sentimentales”.

Mario se refería a algunos de sus cuadros, reconociendo que “yo tengo cosas que a mí me importan mucho, pero que entiendo que no tienen ningún valor. Además, los cuadros de Las Costus no se los voy a dar a un museo. Yo soy más de que los disfrute la gente que quiero. Tengo miedo que alguna loca, como en el Louvre, tire un huevo”.

Más allá de las cosas materiales, Vaquerizo también ha hablado de cómo le gustaría que fuera su último adiós y ha dado incluso detalles, señalando que es “de los que quiere que cuando me muera me hagáis un gran funeral, que lloréis constantemente, y lo digo en serio”.

En cuanto a la parte legal, ha confesado que será su hermana Marta, la albacea: “No queremos que se haga ni una fundación ni nada. Nuestras cosas son nuestras cosas y nos gustan mucho. Queremos que se las repartan nuestros amigos”.