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Joaquín Sabina recibió este fin de semana el alta hospitalario tras permanecer varios días ingresado por culpa de los problemas que le originó la caída al suelo desde un escenario en Madrid.

El cantante llegó a tener que pasar por el quirófano y después permaneció en la UCI durante unas horas, aunque la evolución favorable le ha permitido recibir el alta.

Varios amigos de Sabina ya dijeron que lo primero que dijo tras salir de la operación fue decir que quería fumar. Pues bien, dicho y hecho. Las cámaras que esperaban la salida del hospital de Sabina han captado al cantante con un cigarro en la boca.