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Tras pasar unos días en Málaga, Carmen Lomana se disponía este domingo a volver a Madrid. Lo hizo en uno de los dos trenes AVE que renfe mantiene a día de hoy. Uno por la mañana temprano, y otro a mediodía.

A la llegada, resgún relató Lomana, le recordaron que tenía que llevar mascarilla y le dieron unas instrucciones por escrito sobre cómo debía comportarse en el interior del tren. Entre esas recomendaciones estaba la de mantener la distancia de seguridad.

Sin embargo, cuenta cuenta en un vídeo que ha colgado en Instagram, cuando llegó a su sitio se dio cuenta de que el vagón estaba a reventar, por lo que decidió cambiarse a otro convoy donde viajaban muchas menos personas.

El interventor se acercó a ella y le amenazó con avisar a la Policía para que la sancionaran en la próxima parada, según ella misma denunció.

Finalmente la sangre no llegó al río.