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Son muchas las situaciones en la vida en las cuales son necesarios los servicios de un abogado. Pero incluso en aquellos casos en que no es obligatorio el tener abogado, lo mejor es asesorarse y decidir.

 

No podemos caer en el error de subestimar el valor de contratar los servicios de un buen abogado cuando lo precisemos, de esta forma no solo nos ayudará a salvar dificultades innecesarias, si no que también nos ahorrara el meternos en procesos costosos y difíciles de solucionar.

La contratación de un letrado no se puede plantear como un gasto innecesario, pues a la larga esto nos puede salir muy caro.

Siempre conoceremos a alguien que haya tenido alguna dificultad por algún tema como alcoholemia, exceso de velocidad, conducción temeraria… y como nos comenta aquí el despacho de abogados penalistas JR Abogados por miedo o desconocimiento no ha querido contratar un abogado y al final ha terminado con problemas y perdiendo dinero.

Problemas con la tasa de alcoholemia.

Hay mucha gente que piensa lo contrario, pero el dar positivo en el test de alcoholemia, es muy factible. Para eliminar una pequeña ingesta de alcohol, el cuerpo tarda hasta 20 horas. Nuestro hígado solo logra metabolizar la cantidad de 8-10 g de alcohol cada hora. Teniendo esto claro, es muy recomendable tomar las previsiones oportunas antes de la ingesta de alcohol.

Todo esto también depende de la contextura y el peso de la persona. Para mantenerse dentro de los parámetros permitidos, es importante tener en cuenta la cantidad de alcohol que se ingiere, la graduación que este tiene y si se es hombre o mujer.

Pero hay situaciones que por el motivo que sea se da positivo en un control de alcoholemia, o lo que es muchísimo peor se da positivo después de tener un accidente. En estos casos lo mejor es contar  con el asesoramiento de un buen abogado, como puede ser el caso de JR Abogados. Un despacho de referencia en todo Madrid y provincias limítrofes, líderes en procesos de alcoholemias.

 

Las multas por exceso de velocidad.

El exceder la velocidad cuando se conduce, es un tipo de comportamiento que se puede catalogar como una conducción agresiva. Pero por lo general esto tiene varios factores que influyen, para que esto suceda.

El tráfico es uno de ellos, un gran número de conductores responden con una conducción más agresiva cuando creen que los demás impiden su progreso. Otro factor es el tiempo. Muchos conductores no dan llegado a sus compromisos, van atrasados y terminan excediendo la velocidad permitida. El vehículo aísla al conductor del mundo, por esto algunas personas se sienten menos limitadas a cumplir las normas. Pero como nos explican desde el bufete JR Abogados, dependiendo de lo que se exceda la velocidad permitida, además de la sanción económica podemos terminar el juzgado.

Conducción temeraria.

Circular a más de 200 km/h, conducir con un excesivo nivel de alcohol o con drogas en sangre, conducir en sentido contrario por autopista, son algunas de las conductas consideradas temerarias, y están muy castigadas tanto por el Reglamento General de Conductores como por el Código Penal. De hecho se puede llegar a incurrir en penas mayores con cárcel de 2 a 5 años.

En estos casos se hace imprescindible un abogado, y lo mejor es acudir a un despacho de referencia como es JR. Abogados penalistas y líderes en procesos de alcoholemia.

Conducir sin carné puede conllevar el terminar en la cárcel.

Otro de los casos en que lo más recomendable es contar con un buen abogado, es si nos sancionan por ponerse al volante de un vehículo, sin tener el correspondiente permiso. Esto conlleva una sanción económica y administrativa. Considerada una infracción de tráfico muy grave, sancionada con 500€ y la pérdida de cuatro puntos en algunos casos. Además se considera un delito, tipificado con pena de prisión en el artículo 384 del Código Penal.

Como seria un mundo sin leyes.

El mundo sin leyes ni normas es imposible, y las de tráfico no son de las menos importantes. Está claro que cada conductor debe asumir unas normas, para la convivencia, de lo contrario esta es imposible. Todos tenemos que poseer cierto recelo de hacer algo que no se debe de realizar.

Toda ley tiene algo que transmitir. El solo hecho de cavilar que podría haber un universo sin leyes, es irracional. Cómo lograríamos formar a nuestros hijos en una educación si leyes educativas; o como  podría progresar la sociedad si ninguna ley que lo promueva.

Por todo esto, un mundo sin leyes es totalmente imposible, sería un mundo que no prosperaria, y en el que cada individuo haría lo que le diera la gana. Solo tenemos que pensar en todos los conflictos que hay hoy y lo que cuesta solucionarlos con todas las leyes que tenemos.