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Todas las pirámides de alimentación saludable incluyen al yogur como uno de los alimentos recomendados para ser consumidos cada día, casi al mismo nivel que frutas y verduras. Esto es debido a sus demostradas cualidades alimenticias, avaladas por multitud de investigaciones científicas. Estas, entre otros benéficos, apuntan que este producto favorece la flora bacteriana intestinal y favorece su recuperación tras tomar antibióticos.

Lo datos de su consumo parecen demostrar que sus beneficios son bien conocidos, ya que cada día se consumen en España 22 millones de yogures y postres lácteos. En los últimos tiempos, incluso, está regresando la costumbre de prepararlos en casa y en internet se pueden encontrar diferentes tipos de recetas para hacer yogures.

Mitos sobre el yogur

A pesar de todo lo anterior, existen algunos mitos sobre el yogur que han provocado que un sector de la población, no mayoritario, lo elimine de la dieta.

La mayoría de esos rumores no tienen ninguna base científica y aprovechan la existencia de algunas marcas que introducen ingredientes no saludables (como una gran cantidad de azúcar) a sus yogures. Sin embargo, si estudiamos las propiedades del yogur de vaca de toda la vida, los beneficios de su consumo superan en mucho a los, posibles, perjuicios.

El yogur ayuda a hacer bien la digestión

La respuesta es totalmente afirmativa. El yogur, a diferencia de otros alimentos que provocan digestiones pesadas y lentas, ayuda a que ese proceso sea mucho más ligero. El motivo de este efecto beneficioso es la presencia de los probióticos.

Un ejemplo son los yogures con Lactobacillus, que equilibran la flora intestinal, ayudando así a que los nutrientes se absorban correctamente. En el caso de los yogures sin lactosa, además, ahorramos a nuestro organismo la tarea de desdoblar esa sustancia, facilitando aún más la digestión.

Favorece la flora intestinal

Una nueva creencia que se encuentra basada en datos científicos. El yogur es, en si mismo, un probiótico, ya que se trata del producto de la fermentación de la leche con las bacterias Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus. Ambas bacterias interactúan con la flora intestinal, favoreciendo la acción protectora en el sistema digestivo.

Aparte de lo anterior, un yogur contiene, aproximadamente, 1300 millones de fermentos lácteos, que lo conservan de forma natural y le aportan sabor y textura.

Contiene nutrientes esenciales

Un buen yogur aporta nutrientes esenciales para un funcionamiento saludable de nuestro organismo. Su consumo aporta vitaminas del grupo B, así como vitaminas liposolubles A y D. Por otra parte, las proteínas que contiene tienen un valor biológico muy alto, es decir, con todos los aminoácidos esenciales.

Estas cualidades han hecho que los especialistas recomiendes tomar al menos dos yogures al día, lo que, además, cubriría el aporte diario recomendado de calcio y fósforo.

Es bueno tomar yogur si se están tomando antibióticos

Aunque parezca la típica afirmación materna, la ciencia confirma que los yogures son perfectos para las periodos en los que hay que tomar antibióticos. Como todos saben, estos medicamentos suelen ser muy agresivos con el estómago, por lo que muchos sufren efectos adversos por su consumo.

El motivo es que, al atacar a las bacterias dañinas que causan la enfermedad, también pueden eliminar algunas bacterias beneficiosas para el equilibrio de la flora intestinal. El yogur, gracias a sus propiedades, ayudan a recuperar y proteger el intestino durante y después del consumo de antibióticos.

El yogur tiene efectos positivos sobre la piel

Según los expertos, tomar yogur asegura que tomemos las proteínas necesarias para tener una piel firma y más lisa. Se trata, de hecho, de uno de los alimentos más beneficiosos en este aspecto.

Por otra parte, es de sobras conocido que puede utilizarse para aplicarlo sobre la piel. Si se usa como mascarilla facial, solo o con otros productos, suaviza en cutis, dándole un mejor aspecto. A esto hay que unirle que es muy efectivo como loción after-sun natural, ya que sus enzimas y probióticos favorecen la recuperación de la piel tras tomar el sol.

El yogur engorda

Uno de los mitos más perjudiciales sobre el yogur es la creencia de que engorda debido a los azúcares que contiene. Esta afirmación, aunque puede tener una base real dependiendo del tipo de yogur que consumamos, tiene bastante de bulo.

Para empezar, el sobrepeso está más relacionado con el azúcar añadida al tomar un producto que a los ingredientes naturales de alimentos. Además, no hay que olvidar que el azúcar aporta energía a nuestro organismo y que, de acuerdo a la OMS; hasta el 10% de la ingesta calórica diaria puede proceder de los azúcares.

Dejando un lado todo esto, los yogures naturales sin azúcar no presentan ningún tipo de problema en este sentido. Con un poco de creatividad se pueden endulzar utilizando, por ejemplo, fruta.

El desmentido de la creencia de que el yogur engorda ha sido confirmado por la Universidad de Harvard. Un estudio reciente concluyó que aquellos que tomaban un yogur diario perdían cerca de medio kilo cada cuatro años sin necesidad de hacer dieta. Eso sí, siempre que el yogur fuera desnatado.