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A la hora de preparar un viaje, una de las preocupaciones suele ser el equipaje. El auge de las compañías low-cost, con sus políticas sobre el tamaño de las maletas y el pago por sobrepasarlo, ha popularizado un tipo de maleta pequeña, que se pueda embarcar en cabina. Sin embargo, eso solo es práctico para viajes cortos, ya que cuando este se alarga se va a necesitar llevar más ropa.

En esos casos, una de las disyuntivas más habituales es si elegir llevar una maleta o una mochila. Ambas opciones tienen sus pros y sus contras, dependiendo mucho del tipo de viaje que se vaya a hacer. Las maletas son más cómodas siempre que se vaya a pernoctar siempre en el mismo lugar, pero si se pretende realizar una ruta más completa, las ventajas de las mochilas superan sus posibles inconvenientes. En la web de Mejoresmochilas.org, se puede echar un vistazo a los distintos tipos existentes.

Por qué elegir una mochila

Como hemos comentado, en los viajes largos en los que se quiera realizar una ruta por diversas zonas, las mochilas presentan muchas ventajas frente a las maletas. A continuación os presentamos algunas de estas ventajas.

Comodidad

Posiblemente, la principal razón por la que muchos prefieren una mochila es la comodidad. En esos viajes que se viven en constante movimiento, cambiando de hotel cada pocos días, las ventajas son múltiples.

Moverse con una mochila al hombro es, sin duda, más cómodo que tener que ir arrastrando una maleta con ruedas por pavimentos irregulares. Igual ocurre si el alojamiento elegido no tiene ascensor, algo muy común en algunos países.

Facilidad de movimientos y traslados

Relacionado con lo anterior, una mochila ofrece la gran ventaja de gozar de más libertad de movimientos.

En el tipo de viaje al que nos referimos, es muy normal tener que recurrir al transporte público para ir de una ciudad a otra. Esto supone tener que ir desde el alojamiento hasta la estación correspondiente, subir al transporte elegido y, al llegar al destino, buscar el nuevo hotel y desplazarse hasta él.

Basta imaginar hacer esto con una maleta rígida de ruedas para darse cuenta de que es bastante más incomoda que una mochila, que te deja las manos libres y puede adaptarse más fácilmente a cualquier sitio en que la dejes.

Tampoco es baladí la opción que ofrecen las mochilas para transportar tiendas de campaña, esterillas o colchonetas para dormir. La mayoría incluye elementos para colocar estos artículos, proporcionando mayores opciones para el viaje.

Adaptables

La tercera gran ventaja de las mochiles de viaje es la facilidad para adaptarlas a tus necesidades y a tu cuerpo. Cada mochila es diferente y muchas se pueden personalizar para que se ajuste a tu altura e, incluso, para poder transportar más o menos peso según convenga.

Consejos rápidos para elegir una mochila para viajar

Si al final te has decidido por una mochila, debes saber que existe una gran variedad de ellas. Por esa razón, es conveniente tener muy claro lo que necesitas y elegir la que más se adapte a tus necesidades.

La segunda parte, que llevar en la mochila cuando viajas ya depende de ti, aunque el consejo general es que cuanto menos se lleve, mejor.

Tamaño

Uno de los factores fundamentales para elegir una mochila es la capacidad. Esta se suele presentar por litros y no por peso, por lo que no es fácil hacerse una idea de lo que cabe tan solo leyendo las características.

Ante esto, la mayoría de las veces es un error pensar en comprar la más grande. Adquirir una, por ejemplo, de 80 litros, suele desembocar en que tratemos de transportar más cosas de la cuenta por el típico “por si acaso”. Al final, la mitad de lo que se lleva no se va a usar y solo va a significar un peso extra que va a dificultar mucho llevarla en la espalda.

Las medidas que se suelen recomendar son entre 45 a 60 litros para mujeres y, para hombres, entre 60 y 80 litros.

Se tiene que adaptar a tu cuerpo

Aunque, ciertamente, hay muchas opciones para comprar la mochila online, lo cierto es que es imprescindible probrar con se adapta a tu cuerpo antes de elegir una. No todos tenemos la misma morfología y una mochila que puede ser muy cómoda para alguien alto, se puede convertir en incomodisima si se miden 10 centímetro menos.

La principal premisa es que la mochila tiene que ser cómoda y que se ajuste a la perfección a nuestro cuerpo. Lo ideal es que quede arriba de la cintura para que podamos llevarla sin problemas.

Entre otros factores, hay que prestar atención a que la espaldera sea acolchada y anatómica y, si es posible, que esté confeccionada con tejidos transpirables. Igualmente, es conveniente que incorpore cinturones para que podamos ajustarla a la cintura y distribuir el peso.

Bolsillos y compartimentos

Cualquiera que haya viajado durante un espacio largo de tiempo ya sabe que el desorden en la mochila va creciendo con el trascurso de los días. Por esa razón, a la hora de elegir la tuya debes comprobar que esté dividida en compartimentos accesibles desde sus propias cremalleras. Esto permitirá coger lo que desees sin tener que revolver todo el contenido.