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El verano es, tradicionalmente, la época del año en la que se producen más desplazamientos en coche. Todo el mundo está deseando aprovechar el buen tiempo para ir a la playa más cercana, a las fiestas de los pueblos o para hacer rutas turísticas. Estos trayectos, junto con el calor, provocan que sea una de las estaciones en las que más sufre nuestro vehículo.

Para tratar de conservar el coche en el mejor estado de limpieza posible es necesario limpiarlo de manera adecuada. Para los que estén preocupados por el gasto de agua que eso supone, existen alternativas que permiten dejar el coche perfecto sin tener que malgastar demasiada. En todohidrolimpiadoras.com se pueden ver algunos aparatos que cumplen está función a la perfección.

El verano y tu coche

Como decíamos, el verano sigue siendo la época en la que más se usa el coche. Esto provoca el lógico desgaste, incrementado por los factores ambientales. El sol, el calor o el salitre propio de las zonas costeras son elementos muy perjudiciales para el automóvil.

El primer consejo es, simplemente, tratar de proteger el vehículo de los rayos del sol. Si se puede, lo ideal es aparcar en una zona sombreada. Si esto no es posible, una manera de evitar los efectos perjudiciales es llevar una lona para cubrirlo. Algunos, incluso, utilizan cera absorbente para rayos ultravioletas para protegen la pintura del sol.

El salitre

Los que viven en la costa ya conocen de  sobra los efectos corrosivos del salitre. Aunque no lo veamos a simple vista, esta sustancia afecta muy negativamente tanto a la pintura del coche como a las piezas metálicas del interior. Por ese motivo, es fundamental poner los medios para evitar sus efectos.

Consejos

Para tener el coche en un estado de limpieza adecuado, lo recomendable es limpiarlo todas las semanas o, en caso de no ser posible, cada 15 días. No es necesario que sea un lavado a fondo, pero sí que se preste atención a las zonas más delicadas.

Aunque se han popularizado los túneles de lavado, lo cierto es que estos no son muy cuidados con la carrocería y no es extraño que provoquen alguna rascada.

No hace falta que sea un lavado a fondo, pero sí que es importante limpiar el coche, si no todas las semanas, cada 15 días. Siempre será mejor que lo hagas manualmente, ya que los túneles de lavado no son tan respetuosos con la carrocería y pueden dejar alguna rascada. Y, por supuesto, no hay que olvidar el interior, ya que sus materiales necesitan una limpieza especial para conservar un buen aspecto.

 Para los que quieran profundizar en cómo limpiar el coche esta guía de LaVanguardia.com puede ser de gran ayuda.

Limpieza interior

Aunque a veces no se le preste la atención suficiente, tener limpio y cuidado el interior del coche es fundamental para disfrutar de la conducción. Los expertos recomiendan comenzar por los asientos traseros, sin olvidar las bandejas o las ranuras, lugares en los que se acumula mucha suciedad.

Para el salpicadero, lo mejor es utilizar agua, jabón y una pequeña cantidad de amoniaco. Se tiene que limpiar con cuidado, con una bayeta de micro fibra.

Una de las partes que suelen ensuciarse más son las alfombrillas. Para dejarlas como nuevas, lo más adecuado es extraerlas y sacudirlas enérgicamente hasta que no quede rastro de polvo o barro. Después, hay que aplicar con un cepillo una mezcla compuesta por agua tibia, un chorro de lavavajillas y un poco de vinagre blanco. Por último, hay que aclara con la manguera a presión y dejar secar al aire.

Conductos de aire

Si queremos que el coche conserve un olor a nuevo debemos limpiar los conductos de aire, tanto los de la calefacción como los del aire acondicionado. Un compresor portátil de aire comprimido ayudará a eliminar el polvo y la suciedad de esos conductos.

Para que el resultado sea perfecto, solo hay que apuntar a las rejillas de ventilación, donde el polvo y la suciedad se adhieren y causan olores de humedad. En el caso de que el auto tenga un filtro de aire, este se puede sustituir de vez en cuando.

Carrocería

Para tener la carrocería reluciente hay que olvidarse de usar detergente lavavajillas o jabón normal, ya que esos productos acaban eliminando la capa de cera protectora. En su lugar, es fundamental utilizar algún limpiador específico para lavar los coches.

Con ese producto, un cubo con agua y una simple esponja, el resultado final será inmejorable. Cuando acabemos de limpiar todo el auto, lo mejor es aclararlo con agua abundante y secar la superficie con una toalla o una bayeta de microfibra.

Maletero

El maletero corre el riesgo de convertirse en una especie de trastero móvil en el que acumulamos bultos que no vamos a utilizar normalmente. Así que, lo primero, es vaciarlo y dejar solo lo imprescindible.

Una vez hecho esto, solo hay que pasar un aspirador potente por todo el espacio, haciendo hincapié en los surcos donde más polvo se pueda acumular.