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Entradilla: el té es considerado una de las bebidas más saludables y populares alrededor del mundo, esto se debe a las recetas y descubrimientos por parte de los especialistas que han permitido un aprovechamiento de sabor y de sus propiedades que benefician a grandes rasgos la salud del organismo, física y mentalmente.

 

La historia cuenta que hacia el año 250 a.C. el emperador chino Sheng Nung exigió hervir toda el agua que se fuese a tomar, cuando una tarde mientras el agua hervía dentro de la olla cayeron algunas hojas que la servidumbre tenía dispuestas en la cocina de una planta, que sería luego la base del té. Al probar la infusión el emperador quedó fascinado y pidió que establecieran de manera estructurada una receta o método el cuál seguir para saber como preparar una taza de té, lo que produjo a su vez que esta bebida formará parte de las costumbres de esta cultura desde aquel entonces.

Partiendo de ese momento histórico, el mundo en su interacción constante, conoció esta infusión convirtiendo el té en la segunda bebida más tomada a nivel mundial después del agua. Además, de que los avances dentro de la nutrición y la medicina natural, han dejado sobre la mesa decenas de beneficios que produce en el organismo y en el equilibrio de la salud mental, tomar esta bebida.

Tipos de té, conoce como prepararlos

Una de las especificaciones más estrictas, desde los tiempos de su creación, para la elaboración de una buena taza de té es la paz que debe enmarcar el proceso, ya que hacer té significa tomar el tiempo necesario para atenderlo y después para disfrutarlo.

Dependiendo de sus variantes, se ha desarrollado un arte alrededor de esta bebida, permitiendo definir fórmulas exactas para el disfrute correcto de esta infusión. Así, por ejemplo, cuando se trata de preparar un té negro el agua debe estar a los 100°C, en donde se vierte en la jarra se tapa y se deja reposar 5 minutos; de esta manera el fuerte sabor quedará en el agua. Mientras que el té verde no requiere que el agua esté tan caliente, se recomienda a 75°C y las hojas se dejan caer dos minutos antes de apagar; dejándose luego tapado y reposando durante nueve minutos.

En el caso del llamado té rojo o Pu Eh, solo requiere ser reposado tres minutos dentro de agua que se calentó hasta el hervor (100°C). Mientras que el té blanco es reconocido mundialmente como el más delicado por lo suave de su sabor y cuando no se prepara bien el agua permanece sin esta propiedad en cuanto a su degustación. Por esto, su ingreso al agua debe hacerse a muy baja temperatura (60°C) para no dañarla y acabar con sus efectos positivos, y allí permanece de 3 o 4 minutos. Por otro lado, las otras variedades como el té amarillo o el té azul, se deben infusionar en agua a 80°C por 2 o 3 minutos, para conservar sus propiedades.

Además de estos puntuales consejos extraídos de los expertos, acerca de temperaturas y tiempo, deben tomarse en cuenta otros detalles, como, por ejemplo: el agua debe ser natural, sin gas y la tetera debe estar elaborada en cristal o en hierro para no alterar el sabor ni las propiedades médicas.

Asimismo, los especialistas recalcan que el momento de preparar y tomar el té es un instante para deleitar los sentidos, percibir el sabor, los olores y la tintura del agua. No debe interrumpirse con las angustias y realidades de la cotidianidad, incluso por eso, ha sido adoptado por grandes culturas como la inglesa la cual ha establecido una hora y una ceremonia para beber esta infusión, siendo sinónimo de su cultura y de la realeza.

Mejorando la salud mental y física con una taza de té

Infinidad de expertos culinarios alrededor del mundo han creado muchas recetas a base de esta bebida, desde helados, postres, tartas, panqueques, panes, desayunos, estofados, presentaciones de arroz y hasta pasta. De esta forma, se prepara como base de una bebida de té, entendiendo que además de tomar el sabor del té se le permite al comensal el goce de sus propiedades curativas.

Por lo general en estas recetas se utiliza la infusión ya preparada a temperatura natural, mientras que en otras pocas las hojas de té se incorporan a la mezcla directamente trituradas. Además de estar incluido en algunas recetas, es usado como bebidas o cócteles a base de té, siendo reconocidos porque revitalizan el valor nutricional de cada ingrediente.

En cuanto a su aporte hacia la salud, los especialistas recomiendan que se tome té tres veces al día. Pero todo dependerá de la razón por la que se toma, ya que cuando se intenta bajar de peso, debe tomarse veinte minutos después de la comida para mejorar el procesamiento de grasas, mientras que cuando se toma en ayunas aporta energía al cuerpo y activa el metabolismo.  Es así, como a términos generales se pueden agrupar los beneficios más populares del té sobre el organismo:

– Contiene antioxidantes que disminuyen los efectos del envejecimiento en las células

– Ayuda en la prevención del cáncer y de la diabetes

– Fortalece el sistema inmunológico y disminuye los efectos del estrés

– Debido a su función anticoagulante reduce la posibilidad de accidentes cardiovasculares

– Reduce el ph de la boca evitando que aparezcan caries

– Hidrata sin contener ninguna caloría y estimula las funciones cognitivas como la memoria y el razonamiento abstracto.

A pesar de todos los beneficios es bueno saber que el té bloquea a medias la asimilación del hierro y por esto no es recomendable para personas con anemia o deficiencia del mineral. Claro está, que lo primero antes de usar esta bebida como agente medicinal, es consulta a un médico especialista. Mientras que, si no se presenta ningún problema de salud, se puede disfrutar del té como un regalo de la naturaleza que debe aprovecharse como fundamento de la salud mental y física.