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Fumar relacionado con sangrado en el cerebro, según estudio

Un nuevo estudio realizado por investigadores en Finlandia ha demostrado que existe un vínculo entre el tabaquismo y la hemorragia subaracnoidea (HSA), un tipo de accidente cerebrovascular hemorrágico que ocurre debajo de la membrana que cubre el cerebro y que con frecuencia es fatal.

La investigación, que se ha publicado en la revista ‘Stroke’, fue realizada en 2010 en casi 80.000 gemelos de Dinamarca, Finlandia y Suecia. Los resultados sugirieron que la HSA tenía más que ver con factores de riesgo externos y muy poco con la influencia genética. Los gemelos comparten todos o la mitad de sus genes (idénticos frente a fraternos), por lo que son valiosos para los estudios diseñados para evaluar el papel de la genética frente a los factores ambientales en el desarrollo de la enfermedad.

En este estudio, los investigadores buscaron aclarar los factores involucrados cuando solo un gemelo sufrió una hemorragia cerebral fatal y plantearon la hipótesis de que fumar, el factor de riesgo ambiental más importante, podría desempeñar un papel importante. Este estudio utilizó datos de atención médica de la Cohorte de gemelos finlandeses, una base de datos nacional de 32.564 personas (16.282 parejas de gemelos del mismo sexo en Finlandia) que nacieron antes de 1958 y vivieron en 1974, y fueron seguidas durante más de 42 años entre 1976 y 2018.

Los investigadores identificaron 120 episodios de accidentes cerebrovasculares sangrantes mortales entre los gemelos, y el vínculo más fuerte para una hemorragia cerebral mortal se encontró entre los fumadores. “Nuestro estudio proporciona más evidencia sobre el vínculo entre fumar y sangrar en el cerebro”, ha señalado el investigador correspondiente Ilari Rautalin, médico de sexto año y Ph.D. estudiante de la Universidad de Helsinki en Finlandia.

Los datos recopilados de las encuestas incluyeron el tabaquismo; presión arterial alta (diagnóstico o uso de medicamentos antihipertensivos); actividad física; índice de masa corporal; educación; y consumo de alcohol. Los participantes se dividieron en dos grupos: fumadores (ocasionales o actuales) o no fumadores (nunca y antes). Los fumadores actuales se clasificaron según el número de cigarrillos fumados por día: ligeros, menos de 10; moderado, 10-19; pesado, 20 o más.

El análisis de los 120 episodios hemorrágicos mortales muestra que se produjeron cuatro muertes entre ambos gemelos en dos pares. En las 116 muertes restantes, un gemelo murió de sangrado en el cerebro, mientras que el otro murió por otra causa, migró durante el seguimiento o aún estaba vivo al final del seguimiento del estudio.

Los que fumaban en exceso y los moderados tenían 3 veces más riesgo de hemorragia cerebral mortal, mientras que los fumadores esporádicos tenían un riesgo ligeramente menor, 2,8 veces mayor. La edad promedio al momento de la hemorragia cerebral fatal fue de 61,4 años.

Los factores de riesgo como la hipertensión arterial, las menores tasas de actividad física y ser mujer no fueron influencias significativas en esta investigación, a diferencia de estudios previos. El tabaquismo se asoció con hemorragias mortales en el cerebro de manera constante tanto en hombres como en mujeres y con muertes por accidente cerebrovascular hemorrágico en pares de gemelos donde solo uno de los gemelos murió de una HAS.

El estudio actual no tenía datos sobre eventos de HSA no mortales y los investigadores no pudieron estimar el impacto del tabaquismo anterior en estas hemorragias cerebrales. Los exfumadores y los que nunca habían fumado se combinaron en la categoría de no fumadores. Los investigadores tampoco pudieron confirmar el origen aneurismático de las HSA (no se disponía de datos de pacientes) y es posible que hayan incluido algunos eventos de HSA no aneurismáticos.

“Este estudio a largo plazo en gemelos ayuda a confirmar el vínculo entre la hemorragia subaracnoidea y el tabaquismo. No fumar o dejar de fumar si ya ha comenzado, es un componente esencial de la prevención primaria”, ha señalado Rose Marie Robertson, MD, FAHA, subdirectora científica y médica de la American Heart Association y codirectora del Centro de Regulación del Tabaco de la AHA. Science, que no participó en el estudio.

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